Clayface desembarca mañana en los cines como la tercera entrega del Universo DC relanzado por James Gunn, después de Superman y Supergirl. La apuesta es distinta a las anteriores: por primera vez, un villano ocupa el centro de la historia. Se trata del origen de Matt Hagen, el hombre cuya carrera se derrumba y que termina envuelto en una transformación tortuosa.

La crítica ya emitió su veredicto y el resultado está lejos de ser unánime. Al cierre de esta nota, la película reúne un 75 % de aprobación en Rotten Tomatoes, sobre un promedio de 89 reseñas profesionales. Es un porcentaje superior al 52 % de Supergirl, aunque queda por debajo del 83 % que logró Superman.

Terror corporal y una actuación destacada

El film dirigido por James Watkins (No hables con extraños) se corre de los lugares comunes del cine de superhéroes y se mete de lleno en el body horror, o terror corporal: un subgénero que trabaja sobre la deformación y la mutación del cuerpo. Para buena parte de los especialistas, esa decisión es un acierto que encaja con la naturaleza del personaje.

El guion es de Mike Flanagan (La maldición de Hill House) y Hossein Amini (McMafia). El elenco lo integran Tom Rhys Harries, Naomi Ackie, David Dencik, Max Minghella, Eddie Marsan, Nancy Carroll, Joshua James, Tanya Moodie, Sonita Henry, Ruby Sear, Wil Coban, Jake Curran y Gina Bramhill. Varias reseñas subrayan el trabajo de Rhys Harries para sostener el calvario de Hagen.

Las objeciones: personajes y universo

Del otro lado, las críticas negativas apuntan a problemas de desarrollo en los personajes y a que la película casi se desentiende del universo en el que transcurre. El resultado, dicen, es un relato demasiado autónomo para una franquicia que todavía se está asentando.

Esa irregularidad del guion es el punto más cuestionado. El personaje ya había aparecido en Comando Monster (Creature Commandos), y esta película retrocede hasta el momento en que Hagen ve caer su carrera y comienza su metamorfosis.

Un veredicto que puede moverse

El porcentaje de Rotten Tomatoes todavía puede variar a medida que se sumen más reseñas. Queda por verse, además, cómo responde el público cuando la película llegue mañana a las salas. La pregunta que sobrevuela es si la audiencia acompañará el veredicto de la crítica especializada o si marcará su propio camino.