Al menos diez personas perdieron la vida cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron en la madrugada del miércoles 28 de octubre a las 8:54 hora local, en el tramo entre Mora y Orgaz, a la altura del kilómetro 118 de la línea Madrid-Andalucía, cerca de Toledo.
Desarrollo del siniestro
Los vehículos involucrados pertenecían a Renfe y a la operadora privada Iryo. El fuerte impacto desprendió varios vagones, que cayeron sobre un terraplén adyacente a la vía, dificultando las labores de rescate.
Las autoridades ferroviarias ordenaron el cese inmediato de todos los servicios en esa ruta, mientras los equipos de emergencia trabajaban para asegurar la zona y atender a los heridos.
"Estoy consternado por lo ocurrido", declaró el presidente Pedro Sánchez.
Reacciones institucionales
En medio de la campaña electoral, los partidos políticos anunciaron la suspensión de sus actos programados en la jornada, citando la tragedia como motivo de respeto.
El Gobierno confirmó que se investigará a fondo el accidente y que se mantendrá la interrupción del tráfico ferroviario hasta garantizar la seguridad de la infraestructura.