Charlton Heston pasó a la historia por Ben-Hur, Los diez mandamientos y El planeta de los simios, pero no todo su filmografía le generó orgullo. En una entrevista con Los Angeles Times en 1995, el actor no dudó cuando le preguntaron por su peor trabajo: La selva blanca, estrenada en 1972 y basada en la novela de aventuras de Jack London.

El intérprete fue categórico al evaluar el resultado. Según su visión, la adaptación tenía todo para funcionar, pero quedó lejos de las expectativas.

"Estaba basada en una novela de Jack London muy cinematográfica y es una vergüenza no saliera una buena película de ella", afirmó Heston.

Una coproducción que complicó todo

Heston explicó que los inconvenientes aparecieron antes de empezar a filmar. El proyecto se armó como una coproducción entre varios países europeos, y esa estructura condicionó el proceso creativo desde el inicio.

"El problema empezó con el acuerdo; era una coproducción conjunta británica, noruega, alemana, francesa, italiana y española, lo que significaba que tenía que haber un técnico y un actor de cada uno de esos países en la película", detalló.

Esa exigencia de reparto internacional trajo problemas concretos durante el rodaje. Muchos de los actores extranjeros no hablaban inglés y debían interpretar sus diálogos de memoria, con pronunciación fonética. Para Heston, ese conjunto de factores terminó de explicar por qué la película no estuvo a la altura del material original.

La decisión de Paramount que Heston celebró

El punto más llamativo de su crítica llegó cuando recordó la distribución. Paramount decidió no estrenar La selva blanca en cines de Estados Unidos, y el actor, en lugar de molestarse, lo tomó como algo positivo.

Con los años, la cinta quedó como una de las producciones menos recordadas de una carrera que superó las cinco décadas y que incluyó un Oscar al mejor actor por Ben-Hur. La contundencia de sus palabras en aquella entrevista de 1995 muestra hasta qué punto el resultado final lo dejó insatisfecho.