Una fuerte subida del nivel del río Paraná y del Uruguay ha puesto en alerta a los ganaderos del Litoral, con cerca de 900.000 cabezas de ganado amenazadas en Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Los datos provienen de Senasa y de los gobiernos provinciales, y se registraron niveles superiores a 4,8 m entre el 12 y el 14 de octubre de 2026.
Santa Fe: evacuaciones masivas
En la zona ribereña de Santa Fe, alrededor de 710.000 bovinos se encuentran en áreas vulnerables; casi el 90 % del ganado provincial es de carne. El municipio de San Javier concentra 260.000 animales expuestos, seguido por los departamentos Garay y General Obligado. El 14 de octubre, el nivel del río en San Javier alcanzó 4,86 m, después de haber subido 46 cm desde finales de septiembre.
Los productores están trasladando el ganado a terrenos más altos y a campos seguros. Para facilitar la logística, el gobierno provincial activó el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte (ROPECA), una plataforma que vincula a quienes necesitan forraje, terrenos o transporte con quienes pueden ofrecerlos.
"El ROPECA permite conectar rápidamente a productores con proveedores de recursos críticos", señaló el medio especializado Valor Carne.
Además, se habilitó un mecanismo excepcional que autoriza el inicio del traslado con una orden policial, concediendo 48 horas posteriores para regularizar la documentación sanitaria del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
Entre Ríos: operativo preventivo
En Entre Ríos, las autoridades lanzaron un plan de emergencia para retirar animales de islas y campos bajos. Al inicio de la campaña había aproximadamente 480.000 cabezas en esas zonas; hoy quedan menos de 200.000 después de los traslados. La reducción se debe tanto a ventas habituales como a la urgencia de evitar nuevas concentraciones en áreas inundables.
El gobierno provincial coordina la acción con la Prefectura Naval Argentina, la Policía, Senasa y la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa). La disponibilidad de barcazas, camiones y puntos de desembarque sigue limitando la velocidad de los movimientos.
Corrientes: niveles críticos y próximos riesgos
En Corrientes, el Paraná llegó a 4,96 m el 12 de octubre, lo que impulsó la evacuación de ganado en el departamento de Bella Vista, especialmente en Carrizal Norte. Los productores priorizan la salida de terneros para evitar que la permanencia prolongada en terrenos encharcados afecte su salud o complique los controles veterinarios.
La Confederación Rural Argentina (CRA) mantiene contacto con la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes y con las autoridades locales para coordinar los traslados.
Según el Instituto Nacional del Agua, se esperan más lluvias en la cuenca del Plata durante la próxima semana, principalmente en el noreste. La evolución de las precipitaciones en Brasil y en la cuenca alta será decisiva para la altura del río en los próximos meses.
Perspectivas a medio plazo
Los pronósticos provinciales indican que la crecida podría intensificarse hasta diciembre y mantenerse hasta marzo o abril, dependiendo del comportamiento de las lluvias. Mientras tanto, los costos de fletes, alimentación y alquiler de campos continúan en aumento, presionando a los productores que ya enfrentan la escasez de terrenos seguros.
"Nuestro objetivo es evitar que el agua encierre a los animales y reduzca la superficie de pastoreo", explicó un representante de la Dirección de Ganadería de Entre Ríos.
El seguimiento de la situación seguirá siendo una prioridad para los gobiernos provinciales y para los organismos nacionales, que buscarán agilizar los recursos logísticos y financieros necesarios para proteger al sector ganadero.