Durante una exposición en la Universidad Torcuato Di Tella, el ministro de Economía Luis Caputo se dirigió a estudiantes y docentes para analizar la situación económica del país y la persistente desconfianza hacia los bancos.

"Intenten convencer a sus padres de que vuelvan a confiar en el sistema financiero", indicó Caputo, aludiendo al hábito de guardar dinero bajo el colchón.

Desconfianza heredada

Caputo explicó que la generación que vivió la crisis de 2001 y el corralito mantiene una memoria dolorosa de la pérdida de ahorros. Recordó que, en aquel entonces, los depositantes vieron reducirse sus fondos en torno al 75 % tras la pesificación asimétrica.

"Nosotros tenemos el cerebro quemado", comentó el ministro, refiriéndose a quienes sufrieron la hiperinflación de finales de los 80 y el colapso bancario del 2001.

El llamado a la juventud

El funcionario subrayó que los jóvenes, al no haber experimentado directamente esos episodios, pueden actuar como puentes generacionales. "No se enojen con sus padres cuando prefieren guardar la plata bajo el colchón; traten de persuadirlos", aconsejó.

Política económica sin fines electorales

Al ser cuestionado sobre la posible utilización de la política económica como herramienta electoral, Caputo descartó la idea. Señaló que cualquier intento de ajustar el tipo de cambio o el gasto público con objetivos políticos requeriría cambios de gobierno, algo que él y el presidente Javier Milei rechazan.

"El primero que no piensa así es el presidente. Yo pienso exactamente igual", afirmó Caputo.

El ministro reiteró el compromiso del gobierno de mantener la política económica basada en principios y no en conveniencias electorales.