En el marco del Día de la Mujer Rural, Analía Esperón, ganadera y capitana de barco de la zona de islas del Delta medio (Entre Ríos), informó que la comunidad está movilizando a decenas de miles de cabezas para evitar que la crecida del Río Paraná las arrastre.

Crecida del Paraná y apertura de represas

Las represas Itaipú y Yaciretá tuvieron que abrir todas sus compuertas, lo que incrementó el caudal del río a ritmos acelerados. En la localidad de San Nicolás, el nivel alcanzó 2,46 metros y se prevé que para noviembre pueda llegar a 4 metros, con la posibilidad de tocar los 5 metros en el peor escenario.

La carrera contra el tiempo

Según datos de la Comunidad Islera Asociación Civil (CIAC), en los próximos 30 días la zona podría quedar sin capacidad productiva. Se estima que alrededor de 30.000 cabezas están en riesgo, de los cuales 26.000 se concentran en los partidos de Ramallo y San Nicolás, según cifras de Senasa.

"La situación es de gravedad, la comparamos con la crecida de 1983", señaló Esperón.
"Si el nivel llegara a los 5 metros no quedaría nada", advirtió la capitana.

Testimonio de la capitana

Analía, cuarta generación de ganaderos en las islas Las Lechiguanas y tercera generación de transportista fluvial, cuenta que la evacuación se complica por los obstáculos que la crecida deja en los canales, como troncos y tapias. El acceso a algunos puntos es posible solo por arroyos, lo que dificulta el uso de embarcaciones.

"Tenemos que mover terneros con sus madres para evitar destetes prematuros", explicó.

Los productores están priorizando los animales de cría, mientras que los novillos y el ganado más pesado ya fueron trasladados. La operación se realiza con barcos tipo "jaula" y la ayuda de contratistas que preparan maquinaria para el trabajo.

Próximos pasos

Las autoridades locales siguen monitoreando los niveles y la comunidad mantiene la alerta. Se espera que la situación evolucione según los pronósticos climáticos y el manejo de las represas.