El 4 de noviembre de 2026, Bill Gates advirtió en el podcast Decoder que la inteligencia artificial constituye la tecnología más peligrosa jamás creada y que sus consecuencias se extenderán a la economía y a la forma en que se libran guerras.

"La IA es la tecnología más peligrosa jamás inventada", afirmó Gates.

Gates anticipó una transformación socio-económica de dos décadas, con ganadores y perdedores, y una profunda disrupción antes de que pueda surgir una etapa de abundancia compartida. Señaló que la mayoría de las instituciones públicas no están adaptándose al ritmo del avance tecnológico.

Impacto económico y laboral

El empresario explicó que la automatización ya sustituye tareas intelectuales como la contabilidad y la atención telefónica, y que pronto alcanzará oficios físicos como la construcción y la agricultura mediante robots. Según él, los empleos de nivel básico e intermedio son los más vulnerables; sectores como ventas, atención al cliente, ingeniería de software y asistencia jurídica están entre los primeros en sentir el efecto.

"A medida que la IA alcance una inteligencia sobrehumana, la escasez de habilidades de cuello blanco desaparece", advirtió.

Para mitigar la pérdida de puestos, propuso reducir la jornada laboral o facilitar la jubilación anticipada, preservando actividades humanas como el arte, el cuidado de personas y el deporte.

Riesgos de seguridad y necesidad de regulación

Gates destacó que la mayor amenaza inmediata es el uso malintencionado de modelos avanzados por parte de ciberdelincuentes o actores independientes. La IA podría simplificar la creación de ciberataques masivos, fraudes, desinformación y hasta bioterrorismo, al reducir las barreras de acceso a información sobre armas y virus.

"La responsabilidad pasa a ser del gobierno, al igual que con cualquier otro producto peligroso", sostuvo.

Argumentó que las grandes compañías tecnológicas no pueden autorregularse eficazmente y que corresponde a los gobiernos establecer normas que limiten los daños potenciales.

Propuestas ante la automatización

En su blog, Gates enumeró tres riesgos principales: pérdida de empleo, incremento de ciberataques y fraude, y deterioro de los lazos humanos y del desarrollo infantil. Advierte que, cuando los sistemas operen con margen de error casi nulo y sin supervisión humana, las empresas tendrán incentivos para sustituir personas por software, lo que podría reconfigurar la organización del trabajo, los ingresos y la seguridad económica.

El mensaje final del magnate fue claro: anticipar los peligros es esencial, pero la inacción sería aún más costosa.