El nacimiento prematuro es un desafío para la medicina. 15 millones de bebés en el mundo nacen antes de completar las semanas necesarias para su desarrollo. Sin embargo, gracias a los avances tecnológicos, más del 90% de ellos logra sobrevivir.

El papel de la incubadora

La incubadora es fundamental en la atención neonatal. No solo mantiene al bebé con vida, sino que también permite su desarrollo en un entorno lo más cercano posible al vientre materno. Según Gildardo Salgado, directivo de Dräger, "el objetivo es acompañar al bebé prematuro en cada etapa de su desarrollo, hasta que pueda ir a casa con sus padres o tutores".

Controlando el entorno

Los equipos de Dräger controlan variables como la temperatura, el suministro de oxígeno y el nivel de estrés del bebé. El ruido es un factor clave en la unidad de cuidado intensivo neonatal. "Nuestros equipos están diseñados para minimizar el ruido y mantener al bebé tranquilo", explica Salgado.

Ventilación mecánica

Muchos bebés prematuros requieren ventilación mecánica. Los equipos de Dräger están adaptados para pacientes de todos los tamaños y edades. La compañía desarrolló una herramienta de tomografía por impedancia que permite visualizar el interior de los pulmones en tiempo real. "Esto permite al personal clínico ajustar la terapia de manera más efectiva", afirma Salgado.

Implementación en América Latina

Estos equipos tecnológicos se implementan en toda América Latina. Con más de 20.000 equipos instalados en todo el mundo, Dräger es líder en la atención neonatal. La tecnología sigue avanzando para brindar un entorno seguro y cómodo para los bebés prematuros.