En el corazón de Buenos Aires, los antiguos locales bancarios y sucursales vacías de la calle Florida están siendo ocupados por bazares gestionados mayormente por importadores de origen chino, una tendencia que se ha consolidado en los últimos años y que está redefiniendo el uso del espacio comercial.
Vacancia y precios en caída
Según el estudio de Colliers, la tasa de vacancia promedio de la ciudad pasó de 1,31 % a 2,74 %, mientras que Newmark la sitúa en 4,4 %. En el corredor de Florida, la cifra supera el 9,1 %, muy por encima de zonas como Santa Fe o Caballito, donde la vacancia ronda entre el 1 % y el 3 %.
Esta mayor oferta ha generado una corrección en los alquileres. El precio medio solicitado en la ciudad se mantiene alrededor de US$30 por m² al mes; en Florida, los valores son más accesibles, situándose cerca de US$24,7 por m².
El auge de los bazares chinos
Los nuevos comercios agrupan una amplia gama de productos: papelería, regalos, accesorios, pequeños dispositivos tecnológicos, valijas, artículos de belleza, marroquinería y objetos decorativos. Los locales suelen tener entre 1.000 y 2.000 m², combinando área de venta y espacio de almacenaje.
"Si hacés un recorrido por Florida, vas a ver que los megalocales que desde la pandemia estaban desocupados hoy ya fueron ocupados casi todos por estos importadores chinos que están inundando el mercado de productos de ticket chico", explicó Lucas Desalvo, broker de real estate industrial en Cushman & Wakefield.
"Nosotros comercializamos la cartera completa de uno de los principales bancos del país y cuando publicamos un local que queda libre, a los tres minutos tenemos un chino en la puerta consultando", señaló Ana González, managing director de Advisory en CBRE Argentina.
Más allá del centro
El interés no se limita al microcentro. Según Antonio Ginevra, titular de Aranalfe, la mayor presión se observa en superficies de entre 200 y 400 m² en avenidas como Cabildo, Rivadavia, cerca de Santa Fe y Callao, y en el nodo de Triunvirato y Monroe.
Esta reconversión refleja un cambio en los hábitos de consumo de los jóvenes argentinos, que buscan productos económicos y de moda, impulsados también por tendencias en redes sociales como TikTok.