Bárbara Lombardo revivió en el programa Otro Día Perdido de Mario Pergolini la anécdota que marcó su ingreso al mundo televisivo. La actriz explicó que, a los 11 años, decidió infiltrarse en el estudio del programa de la famosa conductora brasileña Xuxa, lo que más tarde le abrió la puerta a su primer trabajo actoral.

El plan improvisado de la fan

Lombardo recordó que, al enterarse de que Xuxa se presentaría en el canal, sintió una gran frustración al no haber recibido invitación. "Lloré", admitió. Decidió entonces buscar la dirección del estudio, que según su memoria era Pavón 2444, y acudir acompañada de su tía‑abuela.

"Pedí Pavón 2444, me acuerdo como si fuera ayer", afirmó la actriz.

Al llegar, encontró largas filas y un estricto control de seguridad. Sin embargo, logró captar la atención de uno de los guardias y, tras esperar cerca de una hora, escuchó la orden de dejar pasar a los invitados. "Pasá, pasá, pasá", recordó, y entró al estudio junto a su tía.

Una puerta que se volvió a abrir

Años después, Xuxa se instaló cerca del barrio donde Lombardo creció, en la zona de Kennedy y Cerviño. El encargado del edificio volvió a facilitarle el acceso, lo que culminó en un encuentro cara a cara con la artista, quien la reconoció.

"Sí, se acordó de mí. Rarísimo, pero bueno", contó Lombardo.

Aprovechó la ocasión para solicitar volver al programa, y Xuxa aceptó su petición, consolidando una relación que perduró más allá de la visita puntual.

El vínculo que impulsó su carrera

Según Pergolini, lo más sorprendente no fue solo la entrada clandestina, sino la continuidad de esa cercanía con Xuxa, que abrió la puerta a oportunidades en la televisión. Lombardo admitió que su carácter persistente la lleva a insistir cuando se propone algo: "A veces sí. En general sí", reconoció.

El relato, también acompañado por la participación de Evelyn Botto, subrayó la habilidad de Lombardo para convencer a cualquier persona en la puerta, una cualidad que, según los presentes, la ha acompañado a lo largo de su trayectoria.

Bárbara Lombardo sigue consolidándose como una de las caras jóvenes del espectáculo argentino, y su historia con Xuxa se mantiene como un recuerdo emblemático de su infancia y su primera conexión con la pantalla.