La 24° edición de Autoclásica cerró con una gran afluencia de visitantes a pesar de las condiciones climáticas adversas. El evento, de nivel internacional, consagró como mejor auto de la muestra a un Rolls-Royce que, según la organización, logró esquivar el Titanic. Entre las motos, la ganadora fue una Moto Guzzi de 1929.
El auto que se salvó del naufragio
El Rolls-Royce distinguido como el mejor de la exposición tiene una historia particular: por distintas circunstancias, no llegó a embarcar en el Titanic, el transatlántico que se hundió en 1912. Ese detalle lo convierte en una pieza codiciada por coleccionistas y en el gran atractivo de esta edición.
La organización destacó el nivel de los vehículos presentados y el interés del público, que se acercó masivamente pese al mal tiempo. La muestra se consolidó una vez más como una cita de referencia para los amantes de los clásicos.
Una Moto Guzzi de 1929, la mejor entre las motos
En la categoría de motocicletas, el jurado eligió a una Moto Guzzi de 1929 como la más destacada. La marca italiana, con casi un siglo de historia, volvió a estar en lo más alto de la premiación.
La expo también reconoció a otros vehículos en distintas categorías. La lista completa de premiados incluyó ejemplares de diversas épocas y procedencias, lo que refleja la diversidad del patrimonio automotor que se dio cita en esta edición.
Un cierre con buena respuesta del público
Más allá de los premios, Autoclásica 2026 se distinguió por la convocatoria. A pesar de las lluvias y el clima desfavorable, los visitantes recorrieron los stands y participaron de las actividades programadas.
La próxima edición ya tiene expectativa: la organización buscará repetir el nivel de convocatoria y seguir sumando piezas de valor histórico.