En Hong Kong, el taller Tai Cheong Loong, que comenzó sus actividades en la década de 1950, produce réplicas de automóviles de alta gama usando exclusivamente bambú y papel. Estas piezas forman parte de una tradición funeraria que consiste en ofrecer objetos cotidianos y de lujo a los familiares fallecidos.
Modelos más solicitados
Entre los últimos encargos se encuentran un Porsche Boxster, un Nissan GT‑R R34, un Alfa Romeo Giulia Veloce, un Land Rover Defender y versiones eléctricas como el Tesla Model S, el Zeekr X, el Smart #1 y el BMW iX. También se reproducen clásicos como el Volkswagen Beetle y el Mercedes‑Benz Clase E de la generación W210.
Técnica artesanal
Los artesanos construyen una estructura ligera con varillas finas de bambú que define la silueta del vehículo. Sobre esa base se aplica papel de arroz y papeles de colores, mientras que láminas transparentes simulan los cristales. Finalmente, se añaden detalles pintados que recrean llantas, alerones, parrillas y hasta el conductor sentado al volante.
"El paper crafting está incluido en la lista de patrimonio cultural inmaterial de Hong Kong", explicó la Oficina de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Un reflejo de los deseos contemporáneos
El catálogo del taller muestra que la oferta ha evolucionado: antes se entregaban dinero, ropa o viviendas, hoy también se incluyen los automóviles que el difunto poseía, deseaba tener o que la familia elige como símbolo de estatus. Un estudio de la Chinese University of Hong Kong Press documentó 134 objetos de este tipo, considerándolos una radiografía de los valores y aspiraciones de la sociedad.
Esta práctica sigue vigente, adaptándose a los cambios de consumo y manteniendo viva una forma de rendir homenaje a los antepasados mediante objetos que, aunque efímeros, conservan el recuerdo de lo que se apreciaba en vida.