El sábado, el economista jefe de FIEL, Daniel Artana, se pronunció sobre la decisión del presidente Javier Milei de mantener el equilibrio fiscal sin recurrir a la obra pública como motor de crecimiento. Artana sostuvo que el país requiere un programa estructurado de infraestructura y que no todos los costos pueden trasladarse a los usuarios.
"Argentina necesita tener un programa de infraestructura y no todo se puede pagar con cargo al usuario", afirmó Artana.
Visión sobre la obra pública
Artana explicó que, aunque la obra pública podría generar empleo, especialmente en el sector de la construcción, esa línea de acción no forma parte de la estrategia oficial del gobierno. "Podrías pedir más obra pública y crear algo de empleo, pero esa no es la visión del presidente", indicó.
Comparación regional
Para ilustrar su postura, el economista citó a Chile, donde el Estado destina 3,5 % del PBI a inversión pública mediante asociaciones público‑privadas (PPP). Aun con una fuerte participación del sector privado, señaló que existen obras que el Estado debe financiar porque no pueden cargarse al usuario.
"Hay obras que no podés pagar, no le podés cobrar al usuario", sostuvo.
Transición económica y costos
Artana describió la actual transformación del modelo argentino, que pasa de una orientación al mercado interno a una mayor apertura internacional y foco exportador. Reconoció que este proceso implica costos inevitables, pero subrayó que la transición debería ser lo menos gravosa posible.
Política monetaria y otras medidas
En cuanto a la política monetaria, el economista recordó que el Banco Central mantiene una postura contractiva mientras la inflación siga alta, lo que limita la posibilidad de un impulso rápido a la actividad mediante mayor liquidez. También criticó los llamados "planes Platita", calificándolos de alivio temporal que genera costos futuros.
"El plan Platita te da alivio hoy y te genera un costo mayor a futuro. No es que sea gratis", explicó Artana.
Por último, destacó que el gobierno incrementó el gasto en la Asignación Universal por Hijo (AUH), lo que, según él, ayudó a contener la inflación para los hogares de menores recursos, mientras que los segmentos con mayores ingresos recibieron escasos paliativos.