La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) inició una nueva fase de fiscalización de los monotributistas luego de concluir el último ciclo de recategorización a finales de septiembre de 2026. El organismo cruzará datos bancarios, movimientos en billeteras virtuales, facturación electrónica, gastos operativos y consumos con tarjetas para identificar discrepancias entre lo declarado y la actividad real.

Cruce de datos y detección de inconsistencias

ARCA analizará acreditaciones bancarias, transacciones en plataformas digitales, información de alquileres y bienes registrados. Cuando los gastos o movimientos superen los parámetros de la categoría declarada, el ente considerará que los ingresos reales son mayores.

Recategorización de oficio y sus efectos

Si el análisis indica que el contribuyente corresponde a una categoría superior, la agencia puede emitir una recategorización de oficio. Esto implica la actualización automática de la situación fiscal y la obligación de pagar las diferencias retroactivas, los intereses generados y, en casos graves, la exclusión del régimen simplificado. Las multas pueden alcanzar hasta el 50 % del impuesto integrado y los aportes previsionales que correspondan a la categoría real.

Procedimiento ante la notificación

Las decisiones se comunicarán mediante el Domicilio Fiscal Electrónico. El contribuyente tiene 15 días hábiles para presentar un recurso. La apelación debe realizarse a través del servicio de Presentaciones Digitales, adjuntando la documentación que justifique la situación fiscal declarada.

"Los contribuyentes pueden demostrar que los movimientos detectados no implican ingresos superiores a los límites de su categoría", indicó ARCA en un comunicado.

Qué pueden hacer los monotributistas

Quienes consideren errónea la recategorización deben reunir facturas, extractos bancarios y cualquier otro respaldo que acredite sus ingresos. Con la información adecuada, es posible evitar sanciones y mantener la categoría actual.