Una entrevista que Amy Winehouse dio en mayo de 2007 en Los Ángeles estuvo guardada casi veinte años y recién ahora se publicó. La grabación, de dos casetes de sesenta minutos, salió a la luz en The Sunday Times hace unos días, según confirmó el propio medio en sus redes.
La periodista Ariel Leve fue quien estuvo frente a la cantante en pleno auge de Back to Black, el disco de 2006 que la instaló como una de las voces más importantes de su generación. Por entonces Winehouse tenía 23 años y acababa de casarse en Miami con Blake Fielder-Civil.
Por qué la nota nunca se publicó
El material quedó en una caja por un choque entre publicaciones del mismo grupo editorial: otra revista ya había comprado una exclusiva con la artista. Así, la conversación de Leve nunca llegó a imprimirse.
En esa charla, Winehouse se mostró espontánea y bastante indiferente al circo mediático que la rodeaba. Habló de su rutina, de su pasión por la música y de las cosas simples que la hacían feliz. También se explayó sobre su flamante matrimonio y describió a su marido como alguien central en su vida.
La frase que hoy se lee con otros ojos
El tramo más resonante llega cuando la periodista le pregunta por sus miedos y por la posibilidad de no dejar una marca en el mundo. Winehouse respondió con una sinceridad que hoy golpea distinto:
"La idea de morir sin haber dejado huella era mi mayor miedo. Morir sin haber dejado mi marca. Sé que solo tengo 23 años, pero..."
Y completó: "Si muero mañana, está bien". La frase la justificó con el orgullo que le generaba haber grabado Back to Black y con la satisfacción por su recorrido discográfico hasta ese momento.
También hubo lugar para su relación con la prensa. La cantante habló de la exposición de su vida privada y de las versiones que circulaban en los medios sensacionalistas, un terreno que nunca le interesó demasiado.
Un legado que sigue creciendo
Winehouse murió el 23 de julio de 2011, a los 27 años. Quince años después, esta entrevista aparece como una oportunidad nueva para que sus seguidores se acerquen a la artista desde una voz en primera persona, lejos de los titulares que marcaron sus últimos años.