La empresa de bandera, Aerolíneas Argentinas, presentó en la feria de Farnborough su mayor renovación de flota de la última década, financiada por completo con superávits operativos. Según fuentes oficiales, la privatización de la empresa no es la prioridad actual, aunque sigue siendo una premisa del Gobierno.
La empresa ha logrado buenos números y una mejor relación con los cinco gremios, lo que define como un vínculo “más maduro y estable”. En los últimos dos años, la compañía redujo su plantilla en unos 2.000 puestos, a poco menos de 10.000 empleados, canceló rutas que no eran rentables y paga los sueldos con recursos propios, sin aportes del Estado.
Plan de renovación
La empresa firmó contratos con lessors globales por 20 aviones nuevos, lo que definieron como el mayor plan de renovación de su flota de la última década. La empresa busca ser competitiva y atractiva para cualquier escenario futuro, con una flota de unas 84 naves, aproximadamente.
Resultados operativos
En 2024, la compañía obtuvo un resultado operativo positivo de USD 56,6 millones, según sus estados contables auditados por KPMG. En 2025, la cifra ascendió a USD 120,7 millones. La empresa busca mantener su flota en unas 84 naves, mejorar el servicio para poder cobrar más, con la incorporación de la categoría premium economy, y optimizar el cabotaje.
La empresa está construyendo una Aerolíneas Argentinas preparada para competir de igual a igual con los mejores operadores de la región, con una compañía ordenada, eficiente y atractiva para cualquier escenario futuro. El principal cambio fue cultural, según el presidente de la empresa, Fabián Lombardo.