Argentina encendió una alerta económica tras el informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio, que registró una caída de 2,9 % mensual sin ajustes estacionales, la mayor desde la emergencia sanitaria. El descenso se suma a la contracción del Producto Bruto Interno (PBI) del segundo trimestre, lo que reabre la discusión sobre una posible recesión técnica.

Una recesión técnica se declara cuando el PBI desestacionalizado registra dos trimestres consecutivos en negativo. Con el segundo trimestre ya en rojo y julio mostrando una caída pronunciada, el futuro dependerá del desempeño de agosto y septiembre.

Pronósticos de consultoras

La consultora LCG calculó que, a lo largo del año, la actividad acumuló una caída de 4,1 % respecto a diciembre de 2025. Según su modelo, para evitar la recesión técnica sería necesario que la economía creciera 3 % mensual en agosto y septiembre. > "En esta economía de serrucho, es probable que parte de la caída se revierta en los próximos meses", señaló LCG.

Outlier advierte que julio profundizó la pérdida de dinamismo y dejó casi servida una recesión técnica para el segundo y tercer trimestre de 2026. La firma prevé un rebote parcial en agosto, pero anticipa que el patrón de "serrucho" con sesgo negativo continuará. > "De cara a lo que falta del año, es vital acelerar la recuperación de los salarios reales y eliminar los topes a las paritarias", indicaron los analistas de Outlier.

Señales sectoriales y recomendaciones

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex, calificó a julio como un mes de debilidad marcada. El EMAE cayó 2,9 % mensual y 1,4 % interanual, mientras el acumulado del último trimestre móvil se situó en ‑1,4 %.

Los sectores que generan mayor empleo —comercio, industria y construcción— registraron una caída de 3,8 % mensual, quedando 6,8 % por debajo de los niveles de noviembre de 2023. En contraste, el resto de la economía retrocedió 1,5 %.

Los analistas coinciden en que la recuperación de salarios reales, la eliminación de topes a las negociaciones salariales y la reducción de encajes podrían mejorar la disponibilidad de crédito y reducir la brecha entre tasas activas y pasivas.

En ausencia de un repunte sostenido en los próximos dos meses, la economía argentina podría cerrar el tercer trimestre en territorio negativo, lo que activaría formalmente la recesión técnica.