Durante la ceremonia, el jefe municipal hizo entrega de una placa conmemorativa junto a un ejemplar de la bandera de Villa María, en reconocimiento a la destacada labor de Grupo Paviotti, su arraigo institucional y la constante calidez humana demostrada hacia las familias de la ciudad y la región.
De igual modo, el presidente de la firma entregó un presente al intendente Eduardo Accastello, en agradecimiento por el apoyo y acompañamiento brindado a la institución a lo largo de una trayectoria compartida, y destacó el vínculo construido con el Municipio durante estos años.
En este marco, el intendente Accastello expresó: “Una empresa que tiene 130 años de vida representa, sin duda, la coherencia, el trabajo, la voluntad y la pasión de una familia que supo transformarse y adecuarse a las distintas etapas de más de un siglo. Si hoy tenemos desafíos en materia de salud y desarrollo empresarial, imagínense los distintos contextos que debió atravesar a lo largo de estos 130 años."
"Esa es la virtud de las empresas centenarias: son familia y, al mismo tiempo, instituciones centrales en sus comunidades. En este caso, Paviotti no solo forma parte de nuestra ciudad, sino también de muchos otros pueblos de la región. Paviotti nos ayudó a construir comunidad. Villa María tiene 159 años y Paviotti, 130. A los pioneros, a quienes llevaron adelante la empresa y a sus nuevos líderes, les expresamos todo nuestro reconocimiento. ¡Felices 130 años! Queremos decirles que en Villa María, en Córdoba y en toda nuestra región estamos muy orgullosos de ustedes, de sus colaboradores y de todos los pioneros que hicieron de esta empresa una de las más trascendentes de la Argentina."
Por su parte, el ministro Ricardo Pieckenstainer expresó: “Felicito a los pioneros que comenzaron este proyecto hace tantos años y lograron construir una empresa grande y diversificada, capaz de atravesar los vaivenes y las crisis que cíclicamente enfrenta nuestro país. Paviotti es una de las empresas líderes y consiguió transitar todo este tiempo a pesar de las vicisitudes de la economía nacional, lo que representa un gran mérito."
Asimismo, el presidente de Grupo Paviotti, Francisco Marcellino, expresó: “Muchas gracias por compartir con nosotros esta celebración tan especial. Ciento treinta años no son solamente una cifra: son una historia construida a lo largo de generaciones, con decisiones, esfuerzos, dificultades superadas y, sobre todo, vínculos que han sabido permanecer a través del tiempo. Cuando Paviotti nació, en 1896, nuestra región era muy distinta de la que conocemos hoy. Eran tiempos de inmigrantes, de familias que comenzaban una nueva vida y de comunidades que construían sus primeras instituciones. Desde sus orígenes, Paviotti estuvo presente en algunos de los momentos más importantes y sensibles de esas familias. Así, con trabajo, respeto y cercanía, comenzó a construir algo que ninguna empresa puede comprar ni improvisar: la confianza de su comunidad."
"Cuando asumimos la responsabilidad de conducir Paviotti, entendimos que no se trataba simplemente de administrar una empresa con una larga historia, sino de recibir un legado. Y recibir un legado implica dos responsabilidades inseparables: respetar aquello que hizo grande a una institución y tener el coraje de transformarla para que siga siendo grande en el futuro”.
La celebración permitió poner en valor los 130 años de historia de una empresa que, desde sus comienzos en 1896, ha construido una trayectoria vinculada al acompañamiento de las familias y al desarrollo de sus actividades en la comunidad.
Estuvieron presentes, además, el presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Inglese; el secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo; el secretario de Desarrollo Humano y Territorio, Agustín Turletti Mino; el secretario de Economía, Transformación Digital y Desarrollo Productivo, Guillermo Pieckenstainer; intendentes de la región, directivos de diversas instituciones, representantes de la firma e invitados especiales.