Zayn Malik volvió a pisar suelo argentino tras 12 años de ausencia, presentándose como solista en el Movistar Arena de Buenos Aires. El espectáculo marcó su primera parada en la ciudad desde la visita con One Direction en 2014.
Un público entregado
El recinto se llenó de jóvenes entre 15 y 30 años, acompañados de parejas y grupos de amigos. Muchos llegaron con camisetas, merchandising y accesorios inspirados en la estética del nuevo álbum KONNAKOL, incluso con orejas de leopardo y detalles de estilo pakistaní.
"Hola, Buenos Aires. Tanto tiempo", saludó el artista al iniciar el show.
El inicio de la noche
A las 21:30, luces en blanco y negro dieron paso a "Nusrat", canción que abre KONNAKOL, poniendo fin a la espera de los asistentes. El cantante agradeció la espera: "Espero no haberlos hecho esperar demasiado", y prometió "un jodido gran show".
Recorrido por su discografía
El concierto arrancó con "sHe" de su debut Mind of Mine (2016), seguida de "Met Tonight", "Birds on a Cloud" y "What I Am". En medio de la emotiva interpretación, varias chicas fueron vistas llorando al compás de la música.
"Mantengan esa energía", incitó Zayn durante el bloque de baladas.
Canciones como "Alienated" y "Dreamin" mantuvieron la atmósfera íntima, mientras su voz aguda dominaba el espacio. La banda, compuesta exclusivamente por mujeres, recibió el reconocimiento del artista: "Me encantaría que les dieran la ovación más grande que hayan dado a todas estas personas increíbles detrás de mí".
Interacción con la audiencia
El público coreó "Olé, olé, Zayn" en varios momentos. Zayn preguntó cuántos venían de la capital y cuántos habían viajado, recibiendo el mismo entusiasmo en ambas respuestas.
Picos de energía
Tras un interludio con fragmentos de "Vibes", "Talk to Me" y "Still Got Time", la segunda mitad incluyó "Concrete Kisses", "Gates of Hell" y "BoRdErSz". El punto culminante fue "PILLOWTALK", la canción que lanzó su carrera solista en 2016, que el público cantó a pleno pulmón.
Cierre del concierto
El espectáculo concluyó con la energía de los fans aún a flor de piel, consolidando el regreso triunfal de Zayn a su país natal después de más de una década.