WhatsApp lanzó cuatro funciones nuevas para los grupos, todas gratuitas y pensadas para ordenar conversaciones que crecen rápido. La más visible permite dejar mensajes anclados sin fecha de caducidad, algo que hasta ahora exigía elegir un plazo. La actualización ya está disponible para los usuarios de la aplicación.
El objetivo es claro: que nadie pierda un dato importante entre decenas de mensajes. Un grupo familiar puede sostener a la vista la dirección de una reunión; uno de trabajo, un enlace o una fecha límite. El mensaje queda arriba del chat y no se cae solo.
Historial para quien llega tarde
Otra de las incorporaciones resuelve un clásico: la persona que se suma a un grupo cuando la conversación ya avanzó. Ahora se le puede enviar el tramo reciente de mensajes tocando su nombre dentro del chat y eligiendo la opción de compartir historial. Así se entera de los acuerdos sobre un viaje o una compra compartida sin que nadie tenga que reenviarle todo a mano.
Ese envío conserva el cifrado de extremo a extremo, igual que cualquier chat individual. La herramienta convive con la opción que ya existía de decidir, al agregar a alguien, si se le pasa el historial reciente.
Estados que viven y mueren dentro del grupo
La tercera novedad son los estados grupales: publicaciones informales visibles solo para los integrantes de ese chat. Cualquier miembro puede verlas, reaccionar y sumar las propias, y desaparecen a las 24 horas, como los estados habituales. Un grupo de running, por ejemplo, puede avisar de una salida sin que el resto de los contactos se entere.
Por último, se agregó un filtro que junta los grupos no leídos donde el usuario fue mencionado o recibió una respuesta directa. También incluye los mensajes con @todos, para que los avisos importantes no queden sepultados entre otras conversaciones.
También hay llamadas para quien no tiene la app
En paralelo, WhatsApp habilitó las llamadas de invitado: personas sin cuenta pueden entrar a llamadas individuales o grupales mediante un enlace. Son gratuitas, cifradas de extremo a extremo y sin límite de tiempo, y admiten hasta 32 participantes.
El organizador genera el enlace desde la pestaña Llamadas, con el ícono +, y lo comparte con quien quiera. El invitado abre el link desde el navegador de una computadora, escribe su nombre y espera en una sala hasta que lo autoricen. Puede ser removido en cualquier momento y no accede a los números de teléfono del resto, no envía mensajes ni suma a otras personas por su cuenta.
Del lado de las herramientas, el invitado puede compartir pantalla, reaccionar con un pulgar arriba o un corazón y levantar la mano para pedir la palabra. Solo las cuentas de WhatsApp pueden crear los enlaces. Para más adelante queda la integración con los calendarios de Google y Outlook.