El 7 de noviembre, Víctor Heredia subirá al escenario del Teatro Ópera de Buenos Aires para ofrecer una muestra de su trayectoria. Unos meses después, el 24 de enero, volverá al Festival Nacional de Folklore de Cosquín para conmemorar los sesenta años desde su debut, coincidiendo con la celebración de sus 80 años.

Orígenes y primeros acordes

Nacido en Paso del Rey, Heredia recuerda la influencia de su madre, una descendiente de la india capayán Sebastiana Agüero. "Mi mamá siempre me decía que parecía un indio", relata en una charla por Zoom, aludiendo a la gomina que usaba para alisar su cabello. A los diez años recibió su primera guitarra y, a los veinte, se consagró como artista revelación en Cosquín, donde cruzó caminos con Atahualpa Yupanqui.

El disco que reivindicó a los pueblos originarios

A mediados de la década del ochenta lanzó Taki Ongoy, un álbum conceptual que se convirtió en un referente de la defensa de los pueblos originarios. Este año se cumplen cuarenta años de ese proyecto, que sigue siendo citado como una de sus obras más contundentes.

Encuentros con leyendas del folklore

Durante sus primeros años, el sello RCA le brindó la oportunidad de grabar y le presentó a figuras como Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez y Yupanqui. "Se la voy a grabar", le comentó Sosa al escuchar su versión de la canción basada en un poema de Ariel Petrocelli, una anécdota que Heredia rememora con gratitud.

"Mire mocito, que todo lo que diga con la boca hay que defenderlo con el cuerpo", le aconsejó Yupanqui, una frase que el cantautor lleva presente al hablar de la censura, amenazas y exilio que vivió.

Reflexiones sobre la lucha y el compromiso

Heredia asegura que su decisión de cantar lo que ocurre a su alrededor fue inevitable. "Siempre sentí que lo que cantaba era mi verdad", afirma, y destaca que sin la libertad de expresión su carrera habría tomado otro rumbo. Aun frente a la represión, nunca perdió la tranquilidad al acostarse, pues sabía que su música respondía a una convicción profunda.

Con estos dos eventos, Heredia busca cerrar un ciclo que inició en Cosquín y que, a sus 80 años, sigue resonando en todo el país.