Gastón Gaudio eligió contar una historia que poco tiene que ver con el tenis. El campeón de Roland Garros 2004 visitó este jueves el programa Otro día perdido (Eltrece) y sorprendió a Mario Pergolini con el relato de un viaje a Las Vegas que iba a durar una semana y se estiró a 60 días.

La charla arrancó por otro lado: Pergolini le preguntó cómo había sido adaptarse a la vida después del retiro. El extenista admitió que le costó. "Me descarrilé un poco", dijo, y explicó que durante sus años de competencia las exigencias de la carrera lo mantenían contenido.

De siete días a dos meses

Cuando el conductor quiso saber más, Gaudio mencionó el destino y el estudio reaccionó al instante. Agustín "Rada" Aristarán bromeó con que la sola elección de Las Vegas ya era demasiado, y Evelyn Botto coincidió en que una semana en esa ciudad era excesivo.

El exjugador aclaró que no se mudó: fue una escapada con cinco amigos, uno de ellos tenista. El plan original era pasar algo más de una semana. "Fui por siete días y nos quedamos sesenta días en Las Vegas", contó, y dejó a todo el panel desconcertado.

Rada llevó la broma al terreno del cine y le preguntó si Mike Tyson había sido parte de la historia, en referencia a la película ¿Qué pasó ayer?. Gaudio lo negó, pero aseguró que hubo varias situaciones intensas durante esa estadía.

La teoría del oxígeno y el final del viaje

En medio del relato, Gaudio repitió una creencia que suele circular sobre Las Vegas: que los hoteles y casinos inyectan oxígeno en el aire acondicionado para que los visitantes duerman menos y sigan jugando. La afirmación no tiene respaldo. La Universidad de Nevada en Las Vegas la calificó como leyenda urbana y señaló que la documentación arquitectónica de los casinos no registra los tanques que harían falta para una operación así.

Pergolini volvió entonces a la pregunta central: cuándo habían decidido terminar el viaje. El conductor arriesgó, en broma, que la falta de dinero había puesto el punto final. Gaudio respondió que no fue una cuestión de cifras, sino de una advertencia personal.

"Cuando me asusté, dije: 'Ya me parece que se está yendo de las manos'", relató.

El extenista precisó que se fue en el día 58, mientras que dos de sus amigos completaron los 60. No quiso contar qué pasó después, aunque dejó entrever que el desenlace no fue bueno. "Yo me escapé. Por suerte. Siempre caigo bien parado, como los gatos", cerró, y el panel retomó las bromas.

Gaudio ganó Roland Garros en 2004, el único Grand Slam de su carrera, y se retiró del circuito profesional en 2011.