Durante el Simposio Académico Internacional sobre el Pensamiento de Xi Jinping, celebrado en Shenzhen, el exembajador argentino Sabino Vaca Narvaja abrió la jornada y planteó que la cuestión ahora es decidir qué papel debe jugar la tecnología en la sociedad.
El diplomático introdujo la idea del ‘Momento Shenzhen’, comparándolo con hitos como la producción en masa o la carrera espacial, y señaló que la innovación debe ir acompañada de valores humanos.
Un modelo de desarrollo humanista
Según Vaca Narvaja, la revolución tecnológica solo será positiva si se articula con cooperación, beneficio mutuo y reducción de brechas entre países.
'Si esta revolución tecnológica se articula con una filosofía de cooperación, beneficio mutuo y desarrollo compartido, puede abrir una nueva etapa de convergencia histórica', afirmó el exembajador.
En su discurso destacó que la inteligencia artificial, la robótica, las energías limpias y otras tecnologías deben servir para mejorar la vida y no para ampliar desigualdades.
La visión china y los próximos objetivos
El ponente recordó que la estrategia del presidente Xi Jinping contempla la modernización con enfoque humanista dentro del XV Plan Quinquenal y los objetivos de 2049.
'La modernización no debe medirse solo por la riqueza generada, sino por su capacidad de elevar la calidad de vida', señaló Vaca Narvaja.
El evento, organizado por la Base de Investigación Colaborativa de Xinhua y la Universidad Normal del Sur de China, contó con la participación exclusiva de Vaca Narvaja entre los oradores principales, lo que él interpretó como señal de confianza tras más de veinte años de relación con China.
Para el académico, el desafío consiste en transformar la innovación en ecosistemas industriales que escalen rápidamente, convirtiendo a Shenzhen en referente de una nueva era de desarrollo tecnológico con propósito.