Un relámpago alcanzó a una cuadrilla de trabajadores forestales en Boquete, provincia de Chiriquí, provocando la muerte de Carlos Antonio Castillo, de 34 años, y dejando gravemente herido a Alving Agüedo Sánchez, de 52 años.

Los tres obreros cortaban pinos en la zona conocida como Brisas Boqueteñas cuando, alrededor de la una de la tarde, se desató una tormenta eléctrica. El rayo impactó directamente al grupo que trabajaba unido.

"Estábamos los tres juntos cuando escuchamos el trueno y todo se volvió negro", comentó el hijo de uno de los sobrevivientes.

Agüedo Sánchez recibió auxilio inmediato y fue trasladado al centro de salud más cercano, donde los médicos lo mantienen con pronóstico reservado mientras intentan estabilizarlo.

Las autoridades recogieron el cuerpo de Castillo ante la consternación de los vecinos del sector.

Contexto de descargas eléctricas en Panamá

El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) informa que el país registra cerca de 500 rayos diarios, con picos en mayo y en los últimos meses de la temporada lluviosa.

Las zonas con mayor actividad son la ciudad de Panamá, la provincia de Colón, la franja de Costa Abajo, áreas montañosas y la comarca Ngäbe Buglé, donde la topografía y la escasa infraestructura aumentan la exposición.

El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) advierte que la incidencia de rayos se intensifica en octubre y noviembre, coincidiendo con el aumento de casos fatales.

En años recientes se han registrado muertes de agricultores y familias en viviendas precarias, evidenciando que trabajadores al aire libre son los grupos más vulnerables.

Con al menos 13 fallecimientos anuales por descargas eléctricas, las autoridades llaman a reforzar las medidas de seguridad durante labores forestales y agrícolas.