Sugar Ray Leonard peleó 40 veces como profesional y se midió con nombres enormes: Roberto Durán, Marvin Hagler, Wilfredo Benítez, Héctor "Macho" Camacho. Pero hay una noche que para él está por encima de todas: la primera pelea contra Thomas Hearns, en 1981.

Aquel combate trascendió el boxeo y quedó en la historia como una de las peleas del año, con un Leonard que se sobrepuso a un mal comienzo y terminó definiendo el pleito en los asaltos finales.

En esta entrevista, el estadounidense cuenta qué significó ese cruce para su carrera y por qué lo considera el logro más grande de su trayectoria.