Smart volvió a la Argentina con un modelo que aleja la marca de sus icónicos autos de dos plazas. La redacción condujo la versión Pro durante seis días, sumando unos 300 kilómetros en entornos urbanos y de carretera para medir consumo, autonomía y equipamiento.
Dimensiones y habitabilidad
El #1 Pro mide 4,27 m de largo, 2,02 m de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2,75 m. Estas proporciones permiten maniobrar con facilidad en la ciudad y, al mismo tiempo, alojar a cuatro adultos con suficiente espacio para las piernas. El maletero ofrece 323 L y llega a 986 L con los asientos traseros abatidos, una capacidad adecuada para un SUV compacto.
Rendimiento y manejo
Con 272 CV y 343 Nm de torque, el motor eléctrico entrega una aceleración de 0‑100 km/h en 6,7 s. La tracción trasera y la dirección ligera facilitan el desplazamiento urbano, mientras que en autopista el coche mantiene estabilidad por encima de los 130 km/h. La suspensión equilibra firmeza y comodidad, absorbiendo los baches típicos de las calles argentinas.
Consumo y autonomía
La batería de 49 kWh está homologada con una autonomía WLTP de 310 km. En la prueba, el consumo promedio fue de 16,1 kWh/100 km. Con la carga al 80 % el indicador mostraba unos 250 km disponibles; al 100 % la cifra rondaba los 291 km. Para desplazamientos diarios la autonomía resulta suficiente, pero recorridos como Buenos Aires‑Mar del Plata requerirían al menos una recarga intermedia.
Equipamiento y confort
El interior destaca por una pantalla central de 12,8 pulgadas, acompañada de un instrumental Full HD de 9,2 pulgadas y un head‑up display. La consola central agrupa la mayoría de funciones, aunque la dependencia de la pantalla para operar el vehículo puede distraer al conductor. El habitáculo está bien aislado, la cámara de 360° brinda buena visión y los sistemas de seguridad son abundantes.
El precio de la versión probada se sitúa en US$54.500, con variantes que van desde US$49.900 (Pure) hasta US$73.900 (BRABUS). El Smart #1 Pro combina un posicionamiento premium con dimensiones urbanas, pero la autonomía limitada sigue siendo su mayor desafío para el mercado local.