El actor británico Russell Brand, de 51 años, comenzó a ser juzgado en el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, donde enfrenta siete cargos por presuntos delitos sexuales contra seis mujeres. Los hechos que se investigan habrían ocurrido a lo largo de una década, entre 1999 y 2009, en distintos ámbitos vinculados a su vida profesional y social. Brand rechaza todas las imputaciones.

La acusación se desglosa en tres cargos por violación, tres por agresión sexual y uno por agresión indecente. En la apertura del juicio, el fiscal Riel Karmy-Jones KC remarcó que las seis denunciantes presentaron sus casos por separado y subrayó que no tenían vínculo entre sí: "No se conocían entre sí, nunca se habían visto".

El retrato de la fiscalía

Según la fiscalía, el comportamiento del acusado combinaba encanto y control. Karmy-Jones lo describió ante el jurado como alguien "amable cuando quería serlo, divertido, encantador, incluso simpático cuando quería algo a cambio", pero también "exigente, prepotente". En esa línea, el representante del Ministerio Público calificó su deseo sexual como "voraz y despiadado".

La defensa, por su parte, planteó que los hechos denunciados abarcan un arco tan amplio como la propia carrera del actor. Su abogado sostuvo que "las circunstancias del delito fueron tan amplias y variadas como la trayectoria profesional del acusado" y agregó que, más allá de quiénes fueran las mujeres o de lo que dijeran, Brand "no se dejó intimidar". El fiscal, en cambio, insistió en que tras los encuentros denunciados el actor seguía con su rutina, "indiferente e inmutable por lo sucedido".

Los relatos que sostienen la acusación

La primera denunciante declaró que conoció a Brand en 1999, cuando él aún era un desconocido, durante una conferencia del Partido Laborista británico. Según la acusación, después de ese encuentro la violó. En el interrogatorio policial, el actor habría dicho que, de haber ocurrido, no lo recordaba, que no conservaba el nombre de la mujer y que nunca había mantenido relaciones sexuales sin consentimiento.

El segundo caso se habría producido en la época en que Brand trabajaba para MTV. De acuerdo con la fiscalía, la mujer se topó con él y el actor le preguntó dónde quedaban los baños. Cuando ella se ofreció a indicarle el camino, él le habría pedido que entrara y la habría sujetado del antebrazo. La denunciante se habría resistido, retrocediendo y forcejeando. Karmy-Jones señaló que la mujer recordó la expresión "desesperada" del acusado mientras insistía: "Entrá, ¡vamos!".

El tercer testimonio corresponde a una mujer que conoció a Brand en una fiesta en 2004. Según su relato, él se abalanzó sobre ella apenas empezaron a hablar, le agarró los pechos y se los apretó con ambas manos. Luego, según la acusación, la tomó del brazo y la llevó por la fuerza a los baños, donde presuntamente la violó mediante sexo oral. La misma denunciante describió un episodio posterior en un auto, donde el actor se habría exhibido y le habría exigido que le practicara sexo oral.

El cuarto caso se sitúa en Capital Radio, donde la mujer habría sido agredida por el actor, de acuerdo con la acusación. Los relatos abarcan desde encuentros ligados a actividades políticas hasta eventos de la industria del cine y los medios.

Qué sigue

El juicio continúa en Southwark con la exposición de la fiscalía y los testimonios de las denunciantes. Brand, que insiste en su inocencia, enfrenta un proceso que podría extenderse durante varias jornadas.