Una caída repentina de la velocidad de internet en casa puede deberse a que un dispositivo ajeno se haya conectado a la red. Identificar y expulsar a esos usuarios es posible con herramientas al alcance de cualquier persona, sin requerir conocimientos avanzados.

Identificar conexiones sospechosas

El primer indicio suele ser una navegación más lenta o inestable. Antes de sospechar de un intruso, verificá que el problema no provenga del proveedor o del propio router. Si descartás esas causas y la lentitud persiste, lo más probable es que haya equipos externos consumiendo tu ancho de banda, lo que también compromete la seguridad de tus dispositivos.

Herramientas móviles para mapear la red

Existen apps gratuitas que escanean la red y listan en tiempo real todos los dispositivos conectados. Fing, disponible para iOS y Android, muestra cada equipo sin necesidad de crear una cuenta; basta abrir la aplicación para obtener la lista completa. También podés revisar la sección de dispositivos conectados desde la app del router o del operador telefónico.

Cambiar la clave y reforzar la protección

Una vez localizado el intruso, la medida más eficaz es realizar un cambio de contraseña. Cambiá la clave tanto en la banda de 2,4 GHz como en la de 5 GHz desde el panel de configuración del router, usando una combinación de mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Además, habilitá el filtrado MAC, que permite conectar solo a los dispositivos cuyo identificador físico hayas autorizado.

Otros ajustes útiles incluyen ocultar el SSID (nombre de la red) para que no aparezca en la lista de redes visibles, desactivar el WPS (función que simplifica la conexión) y mantener actualizado el firmware del router, ya que las actualizaciones corrigen vulnerabilidades.

Optimizar ubicación y potencia del router

Colocar el router en un punto central de la vivienda distribuye la señal de forma homogénea y reduce su alcance hacia áreas externas, dificultando que vecinos capten la señal. En viviendas pequeñas, es posible disminuir manualmente la potencia de emisión desde la configuración del router, limitando el rango de cobertura.

Revisar periódicamente la lista de dispositivos conectados y actualizar la configuración del router ayuda a prevenir futuras intrusiones y a mantener una red doméstica segura y veloz.