El guardameta de Andorra, Jesús Owono, recibió una tarjeta roja directa en el minuto 96 del encuentro de Segunda División contra el Tenerife, tras una colisión que provocó la muerte del delantero Jesús de Miguel, de 30 años.

Impacto emocional y reacciones

Owono, de 25 años, manifestó una profunda consternación y cerró sus perfiles en redes sociales tras la avalancha de mensajes hostiles. El club andorrano informó que el suceso generó una fuerte carga emocional en jugadores, cuerpo técnico y personal vinculado al equipo, y aseguró que el arquero no tuvo intención de dañar a su rival.

"No buscaba lastimar a nadie y sigo pendiente de la evolución del jugador", declaró el guardameta en una breve entrevista.

Posible sanción disciplinaria

El árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández describió la jugada como una acción con fuerza excesiva mientras la pelota estaba en disputa. El Comité de Competición de la RFEF revisará el informe arbitral y el material audiovisual para decidir una posible medida disciplinaria. Según el artículo 102 del Código Disciplinario, las conductas violentas que causen lesiones graves pueden acarrear suspensiones de entre cuatro y doce partidos; especialistas citados por la prensa señalan que la pena máxima de doce encuentros es una opción plausible.

Investigación policial

Paralelamente, la Policía Nacional abrió una causa de oficio para esclarecer la muerte de De Miguel, considerada no natural. El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, explicó que, de acuerdo con la jurisprudencia española, los incidentes ocurridos dentro del juego se diferencian de agresiones externas, lo que dificulta una prosecución penal.

"Hasta el momento no hay indicios de responsabilidad penal para el arquero", afirmó el fiscal a EFE.

La situación de Owono será evaluada bajo dos frentes: la posible sanción deportiva y la investigación judicial que determinará las circunstancias exactas del fallecimiento.