Fabián Gómez, el artista detrás de Piñón Fijo, compartió detalles de su trayectoria y de su presente en una entrevista en el stream de Infobae. Durante la charla, recordó sus inicios en Córdoba, el crecimiento de su personaje y cómo maneja la fama sin perder su intimidad.
De la calle al Gran Rex
Antes de convertirse en un fenómeno televisivo, Gómez pasaba la gorra en las calles de Córdoba y animaba cumpleaños. Esa experiencia, según contó, le dio una base sólida para afrontar el éxito masivo. "Hasta el 2013 los niños prendían la tele para esperar a su payaso", señaló sobre la época en que los chicos esperaban su programa.
El salto a Buenos Aires llegó gracias a un llamado de un programa cordobés que tenía relación con El Trece. El personaje se expandió más allá de lo que imaginaba. La temporada en el Gran Rex duró dos años, un hito en su carrera. "Cuando yo lo hacía en la calle pensaba que estaba en el Gran Rex", afirmó.
El personaje como materia prima
Gómez aclaró que no tiene formación académica ni actoral. El nacimiento de Piñón Fijo fue, según él, casual: "A mí me salió de casualidad". El maquillaje, que le lleva cerca de una hora, es su "materia prima". Desde 2003 decidió no dar notas sin estar caracterizado, una determinación consensuada con su entorno.
"Yo salgo de acá, me saco el maquillaje y soy el hombre invisible", contó.
Esa posibilidad de pasar inadvertido le permite separar la vida pública de la privada. "Cuando estoy de Piñón, la vida se llena de abrazos, pero después me saco eso y ando inadvertido por todos lados. Y me gusta esta forma de vivir", agregó.
Un caracol sobre ruedas
El artista se moviliza en un motorhome que llama "mi caracol". Consiguió un lugar para estacionar a unas 20 cuadras de Aeroparque, con los servicios necesarios. "Ando en mi caracol, que es mi motorhome, que me lleva a todos lados", relató. Allí tiene todo lo que necesita, incluso un saco cloacal y su placa de sonido.
Sobre el futuro, Gómez sigue disfrutando de su trabajo y de la música. Diferenció su generación de los ritmos más inmediatos y sostuvo que el disfrute por lo que hace ocupa un lugar central en su carrera.