El drama Quiero tu sexo, coproducción estadounidense de 2026, se estrenó bajo la dirección de Gregg Araki y tiene como protagonista a Olivia Wilde. Junto a ella aparecen Cooper Hoffman, Mason Gooding, Johnny Knoxville, Margaret Cho y Charli XCX. La cinta, distribuida por Diamond Films, narra la relación de poder y deseo que se desarrolla dentro de una galería de arte.
Trama y personajes
Wilde interpreta a Erika Tracy, una artista consagrada que prepara una exposición centrada en el sexo. Hoffman encarna a Elliot, un joven de veintitantos que comienza a trabajar en la galería y pronto se convierte en el objeto de los juegos sexuales de Tracy. Al principio la dinámica parece consensuada: él explora fantasías antes inalcanzables y ella disfruta del control. Con el tiempo, Elliot busca poner límites a las exigencias íntimas de su empleadora, mientras ella canaliza sus emociones a través de fetiches cada vez más extremos.
El sello de Araki
Gregg Araki, referente del cine queer de los años noventa, vuelve a romper esquemas con esta propuesta. En la década de los 90 dirigió la trilogía compuesta por Totally Fed Up, The Doom Generation y Nowhere, obras que abordaban la sexualidad como forma de resistencia y placer marginal. A sus 66 años*, Araki mantiene la actitud de "enfant terrible", ofreciendo una visión que escapa a los moldes tradicionales de Hollywood.
Contexto y repercusión
En 2026, el tema del sexo sigue siendo delicado en la industria cinematográfica. La película plantea un debate entre dos generaciones: la artista, atrapada en una estética pretenciosa, y el joven, más conectado a la tecnología que a los encuentros presenciales. Ambos personajes buscan respuestas a sus frustraciones a través de una sexualidad que, según la película, funciona como un placebo de corta duración.
"El sexo en la película no solo desnuda cuerpos, también revela lo que cada generación oculta", señaló el director en la presentación.
La obra se perfila como una pieza que desafía etiquetas, invitando al público a reflexionar sobre el poder, el deseo y la soledad en la era digital.