En su última jornada en Manhattan, Javier Milei sostuvo una reunión con Benjamín Netanyahu para tratar la situación en Oriente Medio y, poco después, participó de un almuerzo en el histórico Club Económico donde reiteró la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.

Diálogo con el premier israelí

El encuentro, programado para la tarde del viernes, buscó un intercambio directo sobre la actual crisis en la región y la posible implicancia de empresas israelíes en la zona de las Malvinas. Según informó el canciller Pablo Quiróno, la conversación será de carácter privado y no se anticipan decisiones concretas.

"No podemos comentar detalles de la charla, es un asunto reservado entre ambos jefes de Estado", señaló el canciller.

Discurso en el Club Económico

Acompañado por el ministro de Economía Luis Caputo y el embajador Alec Oxenford, Milei tomó la palabra ante una audiencia de banqueros e inversores. En su intervención destacó tres ejes: la defensa de la soberanía malvinense, la necesidad de una política clara sobre la inteligencia artificial y la postura de Argentina frente a la comunidad internacional.

"Las Malvinas son una causa nacional; la distancia entre la retórica internacional y la realidad en el terreno es patente", afirmó el presidente.

Asimismo, recordó la invitación al Reino Unido a reactivar las negociaciones para una solución pacífica, conforme al derecho internacional.

Controversia petrolera

Durante la reunión surgió la cuestión de Navitas Petroleum, empresa israelí que opera el proyecto Sea Lion en la cuenca norte de las Malvinas, controlando el 65 % del mismo. El 35 % restante pertenece a la firma británica Rockhopper Exploration. Milei había abordado este tema en Jerusalén meses atrás, pero decidió no profundizar en la agenda de la cita de Nueva York para evitar tensiones diplomáticas.

"Se trata de una empresa privada; no podemos intervenir directamente en sus actividades", recordó Netanyahu en una entrevista previa.

Con la visita a EE. UU. concluida, el mandatario argentino regresará a Buenos Aires para preparar la agenda electoral de octubre, que definirá el futuro de su proyecto político.