Enero de 2024, Mark Zuckerberg reunió a su círculo más cercano en Hawái y presentó una hoja de ruta para reorganizar Meta alrededor de la inteligencia artificial. La iniciativa, bautizada como Project OT (Organization Transformation), pretendía recortar personal, cerrar vacantes y reorientar a gran parte de la plantilla hacia áreas de IA.
Ambiciones y cifras del proyecto
Los ejecutivos evaluaron, en simulaciones internas, recortes de hasta 60 % en determinadas unidades, bajo la premisa de que "una persona altamente capacitada, asistida por IA, puede asumir tareas antes realizadas por equipos más amplios", según documentos internos.
El plan se estructuró en dos fases: la primera programada para mayo y la segunda para noviembre. La primera oleada se ejecutó el 20 de mayo, cuando Meta despidió aproximadamente el 10 % de su fuerza laboral y reasignó a un número similar de empleados a proyectos vinculados con IA.
Cambios operativos y nuevos roles
Se pretendía transformar equipos tradicionales en pequeños grupos de trabajo, o "pods", compuestos por dos o tres ingenieros y un diseñador, con ciclos de desarrollo más cortos. Además, surgieron roles más generalistas denominados "builders", mientras desaparecían puestos clásicos.
Los sistemas de IA también iban a apoyar decisiones de rendimiento, promociones y estructuración jerárquica, reduciendo la autoridad formal de los líderes de los pods.
"Identificamos talento irreemplazable que, potenciado por IA, multiplicaría su productividad", indicó una herramienta interna de recursos humanos.
Resistencia y factores que frenaron el plan
A medida que la transformación avanzaba, los empleados percibieron que el proyecto no solo reorganizaba, sino que también amenazaba con reemplazarlos parcialmente por máquinas. Esta percepción desencadenó una ola de descontento en los canales corporativos y confrontaciones abiertas con la dirección.
Según fuentes cercanas al proceso, la combinación de rechazo interno y limitaciones técnicas del modelo de IA llevó a la alta dirección a detener la iniciativa antes de completar la segunda fase.
Qué se espera ahora
El ahorro proyectado por los recortes estaba destinado a retener o atraer talento especializado en IA. Con la pausa del proyecto, Meta deberá replantear su estrategia de integración de inteligencia artificial sin recurrir a reducciones masivas de personal.