El circuito llamado Madring recibirá este sábado la máxima categoría del automovilismo mundial, marcando el regreso del Gran Premio de España a Madrid después de una ausencia de 45 años. La pista, ubicada en el recinto ferial IFEMA y la zona de Valdebebas, se completó en 16 meses y costó cerca de 83 millones de euros.
Un proyecto relámpago
El diseño quedó a cargo del arquitecto italiano Jarno Zaffelli, del estudio Dromo, quien también ha trabajado en circuitos como Zandvoort y Spa‑Francorchamps. Su propuesta venció al reconocido diseñador alemán Hermann Tilke en un concurso que se resolvió en 2023. Las obras iniciaron el 29 de abril de 2025 y avanzaron a un ritmo acelerado hasta su finalización en 2026.
Características técnicas que desafían a los pilotos
Madring combina tramos permanentes y urbanos, extendiéndose 5,4 km con 22 curvas, dos túneles y un desnivel de 10 m. La recta de salida supera los 500 m, pero solo 250 m separan la pole position de la primera curva, convirtiéndola en el principal punto de adelantamiento. La curva más emblemática, la Monumental, rinde homenaje a la plaza de toros Las Ventas: una peraltada de 550 m con una inclinación del 24 %, donde los monoplazas alcanzan más de 300 km/h en apenas cinco segundos, bajo la mirada de unos 45 000 espectadores.
El regreso de la Fórmula 1 a la capital
La última vez que la capital española escuchó el rugido de los motores de F1 fue en el Jarama en junio de 1981, cuando Gilles Villeneuve celebró su victoria. Desde entonces, el Gran Premio de España se desplazó a Jerez y, a partir de 1991, al Circuit de Barcelona‑Catalunya. Diversas iniciativas intentaron reinstaurar la fecha madrileña, pero fueron archivadas hasta que IFEMA impulsó el proyecto actual.
Con la inauguración programada para este fin de semana de septiembre de 2026, Madring aspira a crear sus propias leyendas y a consolidarse como un referente tanto físico como simbólico dentro del calendario de la Fórmula 1.