Una investigación de Omdia, citada por DigiTimes, revela que en el tercer trimestre de 2026 la placa de procesamiento de los televisores llegó a costar entre 45 % y 50 % del valor total de producción, rebasando al panel.
Modelos más vulnerables
El fenómeno afecta primero a los televisores de gama baja, como los LCD de 32 pulgadas y los Full HD de poco más de 40 pulgadas. Los equipos premium OLED aún no sienten la presión de precios.
Factores que disparan los precios
La creciente demanda de semiconductores para la inteligencia artificial ha saturado la capacidad de los fundidores. La memoria DRAM alcanzó 25 dólares en agosto, 4,4 veces su nivel de hace un año. La memoria flash NAND subió a 30,50 dólares, casi nueve veces su precio anterior.
Los módulos Wi‑Fi también se encarecieron: de 33,90 dólares en 2025 a 118,20 dólares hoy, superando el costo del panel 4K de 55 pulgadas más barato (≈116 dólares) y acercándose al promedio de un panel 4K estándar (123 dólares). Estos chips son esenciales para la transmisión en línea y no pueden eliminarse del diseño.
Repercusiones para la industria
Los televisores inteligentes requieren procesadores más potentes y mayor RAM para funciones de IA como escalado de imagen y reconocimiento de voz, lo que eleva aún más el consumo de componentes costosos. Los fabricantes enfrentan márgenes cada vez más estrechos y deben decidir entre absorber el aumento o trasladarlo al consumidor.
Según proyecciones citadas por DigiTimes, la escasez de componentes se mantendrá hasta 2027 y años posteriores, replicando la dinámica ya vivida en el mercado de smartphones, donde el encarecimiento de chips provocó precios más altos y especificaciones reducidas en los modelos de entrada.