En el kilómetro 28 de la Ruta Nacional 259, entre Trevelín y Esquel, la familia Verónica Muñoz y Fabricio Roberts administra el establecimiento agropecuario Los Álamos, una propiedad de 250 ha donde convergen tradiciones galesas y alemanas.
Orígenes y reconocimiento familiar
Verónica nació en Aldea Escolar, zona cercana a Trevelín, y heredó de sus abuelos, de origen alemán y chileno, conocimientos de cría de cabras y agricultura de subsistencia. Por su parte, Fabricio descubrió a los 35 años que su padre biológico, enfermo de cáncer, era miembro de la familia Roberts, una de las primeras familias galesas de la Patagonia. Tras el reconocimiento de paternidad, adoptó legalmente el apellido y recuperó la conexión con su linaje.
"De los momentos duros también nace algo bueno", afirmó Verónica Muñoz, al describir cómo la historia familiar se transformó en proyecto productivo.
Diversidad productiva
En Los Álamos crían cabras Angora y otras caprinas para leche, ovejas Merino de doble uso (lana y carne), además de vacas, cerdos y gallinas. La familia mantiene una huerta y un invernadero donde cultivan lechuga, tomate, repollo y perejil.
Los productos derivados incluyen quesos frescos de cabra y oveja, yogur de cabra (favorito de Verónica), manteca, dulces con frutos silvestres como la rosa mosqueta, salsas picantes, escabeches y conservas. También elaboran pan en horno de barro, empanadas de ciervo y ravioles rellenos.
Mirada al futuro
Las hijas de la pareja participan en el pastoreo y en las tareas escolares, asegurando la continuidad del proyecto. El objetivo es consolidar una oferta agroecológica que combine la tradición galesa del campo con los saberes heredados de la familia de Verónica, manteniendo la sostenibilidad y la diversificación productiva.