Litto Nebbia tiene 78 años, 120 discos grabados y una agenda que no afloja. Este sábado 31 de octubre a las 21 subirá al escenario del Teatro Santa María (Montevideo 842) para celebrar los 50 años de dos de sus álbumes solistas más experimentales: Fuera del cielo (1975) y Bazar de los milagros (1976), que acaban de reeditarse en vinilo. Lo acompañarán Ariel Minimal en guitarra y voz y los hermanos Nicolás y Tomás Corley en bajo y batería, respectivamente.

La cita también sirve para comprobar el estado del músico rosarino tras el accidente que sufrió en la calle en 2023, cuando se quebró la rótula y el ligamento de una pierna y el húmero de un brazo. "De a poco voy mejorando del todo. Prácticamente ya no necesito de la asistencia de un bastón", contó en diálogo con LA NACION.

Un reencuentro con canciones que casi no toca

Nebbia no esconde la rareza que le provoca volver a estas obras. Las compuso hace medio siglo y ahora las toca con músicos que ni habían nacido cuando las escribió. "Ellos no se limitan a tocar la partitura, la comprenden y le ponen emoción, pero su impronta es la de otra generación", explicó.

El repertorio incluye temas que no interpreta desde que salieron los discos. La razón es técnica: armonías complejas, cambios rítmicos constantes y letras largas y poéticas. "¿Cómo puede ser que alguien nos aguantó en esa época hacer esto?", se preguntó el músico al recordar que miles de personas lo seguían con una propuesta difícil.

La trilogía experimental de los 70

Los dos álbumes reeditaDOS forman parte de una trilogía de riesgo junto a El vendedor de promesas (1977). Son obras extensas, con arreglos elaborados y textos descriptivos, lejos de la inmediatez que, según Nebbia, domina la música actual. "Tienen la novedad de lo viejo", resumió con una frase que atribuyó a Cadícamo.

Fuera del cielo nació en 1974 como música para la actuación en vivo del mimo Olkar Ramírez en el Festival Latinoamericano del Mimo, en el Teatro San Martín. La idea surgió de apuro, cuando Ramírez consiguió un lugar en el festival y no tenía material preparado.

Salud, estudio y dos discos nuevos

El músico mantiene una rutina diaria de más de una hora de ejercicios en casa, con cinta caminadora y trabajo de oxigenación, respiración y estabilidad postural junto a una instructora. En vivo toca sentado en una silla especial que lleva a todos lados, para cuidar la espalda y evitar dolores.

Mientras tanto, su sello independiente Melopea prepara dos lanzamientos: El hombre de la guitarra feliz y La flor del nuevo día. Con esa producción, Nebbia sigue sumando títulos a una carrera que lo tiene como referencia ineludible del rock argentino, aunque él prefiere tomar con humor el mote de "padre del rock nacional".