Leonardo Lequio, principal faenador del Grupo Lequio, sostuvo en la feria SIAL de París que las cuentas de los frigoríficos argentinos siguen sin cubrir los gastos, aun cuando los precios internacionales de la carne vacuna alcanzan niveles históricos.

"No dan las cuentas hace rato", afirmó Lequio.

Precios internacionales versus rentabilidad

Los precios en los principales mercados, como EE. UU. y China, rondan los 21.000 a 22.000 dólares por tonelada. Ese nivel no logra compensar el encarecimiento de la hacienda y de los insumos locales. Lequio explicó que la demanda externa se mantiene, pero la rentabilidad se ha erosionado.

"Tenemos el precio en dólares que tenemos la hacienda y los costos de producción que tenemos. Aun con mercados internacionales que están en valores buenos históricos, es muy complicado", señaló.

Costos internos y tipo de cambio

El empresario señaló que la inflación, la energía y los salarios han disparado. Las tarifas eléctricas crecieron entre 50 % y 60 %, según la provincia. Además, el tipo de cambio ha perdido competitividad frente a la inflación, generando un atraso cambiario de tres años.

"Deberíamos tener un dólar un poco más competitivo", sostuvo.

Propuestas y futuro

Lequio pidió revisar la carga impositiva y los valores de la hacienda para equilibrar la cadena productiva. Advierte que, sin ajustes, la cadena se rompe y la industria corre riesgo de operar a pérdida. A pesar de los retos, confía en que la proteína animal seguirá ganando protagonismo y que los próximos años pueden ser favorables si se distribuye mejor la rentabilidad.

Según Alfredo Cassani, del mismo grupo, la empresa representa 7 % de la faena bovina nacional y mantiene inversiones en su planta de Carcarañá, Santa Fe, para mejorar procesos y tecnología.