Las Atlanta Dream todavía no tienen definido el estadio donde recibirán a las Golden State Valkyries en los partidos como locales de las Finales de la WNBA. La serie, al mejor de siete, arranca con los dos primeros juegos en San Francisco y recién el tercero se mudará a Atlanta, el 22 de octubre. Hasta la noche del domingo, ni la franquicia ni la liga habían confirmado dónde se jugará.

El problema no es menor: desde 2021 las Dream juegan en el Gateway Center Arena, en College Park, un recinto con capacidad para apenas 3.500 personas. Ese aforo queda chico para una final, y el club todavía no informó si consiguió una cancha más grande para la ocasión.

La agenda del State Farm, el principal obstáculo

La opción natural sería el State Farm Arena, en el centro de Atlanta, donde las Dream ya mudaron seis partidos de la temporada regular y los tres de playoffs de este año. El recinto tiene capacidad para 17.044 espectadores y será la sede permanente del equipo a partir de la próxima temporada. Pero esas fechas ya están ocupadas: un concierto del artista Sombr el 22 de octubre y partidos de temporada regular de los Atlanta Hawks los días 24 y 29.

Esos tres días coinciden justamente con los Juegos 3, 4 y 6 que las Dream deben disputar en casa. La presidenta y directora de operaciones del equipo, Morgan Shaw Parker, había adelantado la semana pasada que estaban "ultimando los detalles sobre la sede y dónde jugaremos" en las Finales. Ni la franquicia ni la WNBA ampliaron la información cuando fueron consultadas el domingo.

Un antecedente que marca la cancha de las Valkyries

Del otro lado, las Valkyries no tienen ese problema: jugarán como locales en el Chase Center de San Francisco, con capacidad para 18.064 personas, los Juegos 1, 2, 5 y 7 (si hiciera falta).

La historia de las Dream con sus sedes es larga. La franquicia nació en 2008 jugando en el entonces Philips Arena, hoy State Farm, y se mantuvo allí hasta 2016. Una remodelación las obligó a mudarse al McCamish Pavilion de Georgia Tech entre 2017 y 2018, y en 2019 volvieron al recinto rebautizado como State Farm. En 2021 se instalaron en el Gateway Center, mucho más chico, y el crecimiento de la popularidad de la liga y del equipo empujó la vuelta al State Farm a partir de 2027.

No sería la primera vez que unas Finales se juegan en un escenario con poco aforo: en 2019, las Washington Mystics disputaron tres partidos en el CareFirst Arena, con capacidad para 4.200 personas. Fue la última vez que una final de la WNBA se definió en un pabellón con menos de 8.000 asientos, salvo 2020, cuando toda la temporada se jugó en una burbuja en Bradenton, Florida, sin público por la pandemia.

A lo largo de 30 años de historia, la liga acumula varios playoffs —incluidas finales— disputados en sedes alternativas por conflictos de calendario o refacciones. Las propias Dream fueron anfitrionas de un partido de las Finales de 2013 en el Arena at Gwinnett Center, hoy Gas South Arena, con capacidad para unos 13.000 espectadores. También hubo finales en canchas universitarias como las de Eastern Michigan (2008), Illinois en Chicago (2014), USC (2016), Minnesota (2017) y George Mason (2018).