La pobreza en Argentina alcanzó al 32,3% de la población en el primer semestre de 2026, según el Indec. Son 15,4 millones de personas que no cubren la canasta básica. La indigencia llegó al 7,5% y la pobreza infantil al 44,5%: unos 4,1 millones de chicos de entre 0 y 14 años. El dato preocupa especialmente al papa León XIV, que durante su visita al país dedicó parte de su encíclica Magnifica Humanitas al empleo digno, la desigualdad y el acceso de los más vulnerables a los bienes esenciales.
El número representa un salto de más de cuatro puntos respecto de fines de 2025, cuando la pobreza era del 28,2%. Para el gobierno de Javier Milei, ese retroceso es "transitorio" y responde a la "inflación post ruido electoral" del año pasado. Desde el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, sostienen que la reducción de precios permitió sacar de la pobreza a 12 millones de personas desde comienzos de 2024, y a 2 millones desde fines de 2023.
La mejora que se detuvo
La tendencia a la baja se frenó en los últimos meses. La precarización del empleo, la caída de los ingresos y el enfriamiento de la economía explican el estancamiento. Un cálculo del Observatorio de la Deuda Social de la UCA sobre los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al segundo trimestre de 2026 eleva la pobreza al 34,4%, lo que equivale a 15,7 millones de personas. La consultora ExQuanti, en base a estimaciones de la UTDT para el período abril/septiembre, proyecta que en el tercer trimestre la cifra absoluta llegaría a 16,2 millones.
"Desde el pico del primer trimestre de 2024, 1,8 millones de niños y adolescentes salieron de la pobreza y 1,5 millones de la indigencia", afirmaron desde Capital Humano. Sin embargo, en el último semestre la pobreza infantil volvió a subir tres puntos.
Lo que dicen los jóvenes
Detrás de los números hay historias. Una investigación del jesuita Rodrigo Zarazaga y el investigador Daniel Hernández, ambos del CIAS, encuestó a 600 jóvenes y entrevistó en profundidad a chicos de cinco barrios populares. El resultado: una sociedad que no les ofrece futuro a sus jóvenes está renunciando al suyo. Una chica de 17 años de Quilmes, que prefirió no dar su nombre, lo resumió así: "Me cuesta mucho imaginarme un futuro". Otra joven de la misma edad se ve "sentada en la vereda, con un perro al lado, mirando la vida pasar".
Pobreza estructural
Hay carencias que no dependen de la inflación. Según el Indec, 1.037.000 personas viven en condiciones de hacinamiento crítico, es decir, con más de tres personas por cuarto. El 5,3% de los hogares —unos 1,8 millones de argentinos— reside a menos de tres cuadras de un basural. Son datos que muestran que la pobreza argentina tiene raíces más profundas que la coyuntura de precios.
El Gobierno celebra la salida de la pobreza de millones de personas desde 2024, pero los especialistas advierten que sin empleo formal y sin ingresos sostenidos esa mejora puede revertirse. La encíclica del Papa, escrita durante su visita al país, plantea justamente ese desafío: que los descartados —los pobres, los enfermos, los migrantes— se conviertan en piedra angular.