El Gobierno está rediseñando su esquema de funcionamiento interno con la reelección de Javier Milei como objetivo principal. En este nuevo esquema, Karina Milei ha concentrado el dominio total de las decisiones y el control del Gabinete. Esto se debe a su pragmatismo, que considera necesario para administrar el poder.
El dominio de Karina Milei se ha visto reflejado en la incorporación de Diego Santilli a su ecosistema de relaciones. Santilli se ha convertido en uno de los interlocutores principales con los gobernadores. Además, se ha producido el desembarco de Fabián Fernández, un profesional respetado por el sistema, que ha sido incorporado a la mesa política.
El rol de Santiago Caputo
El acuerdo en la Justicia es otro de los frentes en los que Karina Milei ha avanzado. La selección de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia es una señal de este avance. Mahiques se ha abocado al rediseño del Poder Judicial a través de la nominación de funcionarios para lugares vacantes.
La disputa en la Justicia
El desembarco de Mahiques motivó una disputa seria entre sectores de la Justicia. Sin embargo, en los últimos meses, esta disputa parece haberse zanjado. Un operador político destacó que "hay lugar para todos" en la Justicia, y que esta es la primera vez que la Justicia maneja a la política, y no al revés.
El Gobierno espera que los intendentes tomen una decisión importante en los próximos días. Mientras tanto, Kicillof está bajo presión para producir una ruptura definitiva. El pragmatismo de Karina Milei abarca diversos frentes, desde la política hasta la Justicia, y su dominio en el Gobierno sigue siendo un tema de interés.