En los primeros ocho meses de 2026 el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) registró la entrada de 214 unidades de maquinaria agrícola de segunda mano, un aumento de 250% comparado con el mismo período de 2025. El flujo se concentró en la terminal portuaria de Zárate, donde se intensificaron las revisiones.
Auge de las importaciones usadas
La mayor parte de los equipos provienen de Estados Unidos y la Unión Europea, según informó el organismo. Estas máquinas llegan con historial de uso en campos extranjeros, lo que plantea riesgos sanitarios para la agroindustria nacional.
Refuerzo de los controles fitosanitarios
Senasa explicó que la inspección sigue los lineamientos de la Autorización Fitosanitaria de Importación (AFIDI), que exige limpieza interna y externa, ausencia de suelo y restos vegetales, tratamiento cuarentenario aprobado y certificado fitosanitario del país de origen.
"El objetivo es cumplir con los requisitos de la AFIDI y evitar la introducción de plagas", señaló el organismo.
El personal del Centro Regional Buenos Aires Norte lleva a cabo verificaciones documentales y físicas para garantizar que la maquinaria no transporte organismos nocivos, protegiendo así el patrimonio fitosanitario del país.
Riesgo de plagas invasoras
El ingreso masivo de equipos usados eleva la probabilidad de que plagas desconocidas lleguen a los cultivos argentinos, un escenario que podría afectar la productividad agrícola y requerir medidas de mitigación adicionales.
Cierre: Senasa continuará monitoreando la llegada de maquinaria usada y ajustará los protocolos según evolucione el flujo de importaciones.