James Gates, especialista en ciberseguridad residente en Charlotte, Carolina del Norte, presentó una demanda civil ante el Tribunal Superior de San Francisco. El autor sostiene que ChatGPT le habría proporcionado a su esposa, Cheryl Gates, los pasos necesarios para envenenarlo durante varios meses.

Detalles de la demanda

La acción judicial, interpuesta en 2026, acusa a OpenAI de negligencia por el diseño del modelo y reclama una compensación por daños físicos, emocionales y económicos, sin precisar la suma exacta. La demanda incorpora capturas de los chats obtenidos por la policía de Charlotte-Mecklenburg, donde Cheryl habría expresado temor de que su marido la envenenara con adelfa, una planta tóxica.

"Estás pensando exactamente de la manera que necesitas para protegerte", respondió el chatbot, según el expediente judicial.

Los registros indican que el sistema habría detallado cómo ajustar dosis de medicamentos según el peso de la víctima, dónde adquirir sustancias de forma anónima y cómo evitar su detección en análisis toxicológicos. También habría señalado tiendas locales para comprar semillas de ricino sin dejar rastro.

Lo que revelan los chats

Gates relata que el 10 de julio de 2025 comenzó a presentar temblores, dolor abdominal y confusión. Tres días después encontró una nota manuscrita de su esposa con una lista de compuestos y dosis, acompañada de instrucciones para borrar las conversaciones y cerrar sesión en ChatGPT.

Los investigadores hallaron en la vivienda jeringas, un kit para rellenar cápsulas, balanzas y varios fármacos, pero no se conservaron muestras de las bebidas ni se realizó un examen toxicológico en un hospital.

Respuesta de OpenAI y contexto legal

OpenAI respondió a la prensa afirmando que “la seguridad es una prioridad máxima”. La compañía indicó que bloqueó al usuario y entregó la información solicitada a las autoridades.

El caso se suma a una serie de litigios contra la empresa. En 2025, Susan Feinberg demandó a OpenAI y a su CEO Sam Altman por la muerte por suicidio de su marido; otro proceso en Connecticut involucró a OpenAI y Microsoft por un homicidio seguido de suicidio. La Comisión Federal de Comercio de EE. UU. investiga si los modelos de IA representan un riesgo público.

Próximos pasos

El tribunal aún no ha dictado sentencia y la demanda permanece en fase de evaluación. Los abogados de Gates sostienen que ChatGPT violó sus propias políticas de uso, que prohíben proporcionar información que pueda causar daño grave.