Gustavo Yankelevich confirmó que Darío Giordano asistió al homenaje a Romina Yan en el Gran Rex en 2018 sin haber recibido una invitación formal, y precisó que su presencia se debió al traslado de su hija menor, Azul, al espectáculo.
Sin invitación oficial
En una entrevista telefónica con el programa Intrusos (América TV), Yankelevich sostuvo que “Nadie lo invitó”.
"Leí que algunos preguntan para qué lo invitamos. Nadie lo invitó", afirmó.
El productor aclaró que Giordano decidió acompañar a Azul personalmente, evitando delegar la tarea en terceros, y que una vez dentro del recinto el exyerno concedió declaraciones a la prensa.
Conflictos familiares al descubierto
Yankelevich criticó duramente las palabras de Giordano, quien describió a los hijos como “felices viviendo con él”.
"Habló como si los chicos hubieran estado felices viviendo con él. Lo veo y no lo puedo creer", señaló.
Según el productor, Franco y Valentín, hijos de Yan y Giordano, convivían con su padre desde hacía tres años cuando ocurrió el homenaje. La familia había recibido alertas de Cris Morena sobre comportamientos anómalos en los niños, y Franco relató haber sufrido agresiones físicas graves.
"Cuando papá se enteró que yo te pedí a vos de ir una semana a tu casa, me pegó, me desmayó a golpes", recordó.
Profesionales vinculados a la familia detectaron tics en Franco, atribuidos a castigos físicos. Tras la denuncia, Yankelevich asumió la custodia temporal de los hermanos para proteger su seguridad.
"Los chicos piden a gritos que los escuchen", concluyó.
El evento ViveRo, organizado en memoria de la actriz, contó con la participación de numerosos artistas y allegados, pero la presencia de Giordano careció de invitación oficial.