El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, criticó este miércoles la escasa colaboración del Gobierno nacional luego de la reunión del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los mandatarios del norte en la Casa Rosada. En el encuentro, también participaron los gobernadores de Catamarca, Corrientes y Tucumán.
Durante más de dos horas, Santilli expuso las proyecciones económicas del gobierno libertario y escuchó las peticiones de las provincias. Al cerrar la charla, Sáenz señaló que la relación entre la Nación y los distritos carece de "reciprocidad" y que la "paciencia se va agotando".
"La paciencia se va acabando", afirmó el gobernador.
Reclamos de financiación
Sáenz explicó que la provincia no está solicitando fondos directos, sino la autorización y garantía soberana para refinanciar una deuda heredada de la gestión anterior. El compromiso original ascendía a $640 millones, de los cuales la provincia ya ha pagado cerca de $500 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, recomendó avanzar con la refinanciación aprovechando la baja del riesgo país y de las tasas de interés, pero subrayó que la operación requiere el aval nacional.
"Para eso necesitamos la autorización y la garantía soberana de Nación", indicó el gobernador.
Sin esa garantía, la provincia tendría dificultades para obtener financiamiento internacional destinado a obras viales esenciales.
Falta de reciprocidad
Sáenz recordó que los gobiernos provinciales han respaldado leyes nacionales, pero no reciben el mismo apoyo para resolver problemas locales. Señaló que legisladores oficiales en Salta, Tucumán y otras jurisdicciones votan en contra de iniciativas vinculadas al endeudamiento provincial.
"La lealtad es una avenida de ida y vuelta, y yo siento que venimos siempre y nunca vuelven para allá", sostuvo.
El gobernador concluyó que la relación con el Ejecutivo debe basarse en una lógica de intercambio equitativo, y pidió que se cumplan los acuerdos alcanzados en encuentros anteriores.
Próximos pasos
Con el proyecto de Presupuesto 2027 ya enviado al Congreso, la provincia de Salta buscará alternativas para financiar sus obras mientras presiona al Gobierno nacional para obtener las garantías solicitadas.