Jeanie Buss, gobernadora de Los Angeles Lakers, presentó esta semana una demanda en la que acusa a sus hermanos de conspirar contra ella con una campaña de "engaños" y le pide a un juez que bloquee la venta de las acciones familiares del equipo. El conflicto se dirime en el Tribunal Superior de Los Ángeles, con una audiencia programada para el 8 de diciembre.
La presentación, dada a conocer por ESPN, es el capítulo más reciente de la disputa legal entre Jeanie y sus hermanos Joey y Jesse Buss, y responde a los recursos que ellos impulsaron para vender el paquete accionario familiar al grupo de Bob Iger y Josh Kushner. Esa operación forma parte de la compra del equipo por parte de Mark Walter por 12.500 millones de dólares.
El origen del conflicto
En 2025, Walter adquirió una participación mayoritaria en los Lakers a la familia Buss con una valuación de 10.000 millones de dólares. La familia conservó un 17,82% de las acciones, apenas por encima del 15% que exige la NBA para mantener el control, además de derechos de acompañamiento que le permiten sumarse a una venta mayoritaria.
El 17 de agosto, los hermanos Johnny, Jim, Janie, Joey y Jesse votaron a favor de vender el resto de las acciones familiares a Iger y Kushner usando esos derechos. Según la demanda, cada hermano obtendría 371 millones de dólares adicionales si se completa la operación.
Jeanie sostiene que esa maniobra viola una orden judicial de 2017, que obliga a los dos cofideicomisarios, Janie y Joey, a votar siempre para que ella siga siendo la propietaria mayoritaria. Por eso volvió a pedir que se los destituya por incumplimiento del deber fiduciario, que se los declare en desacato, que se responsabilice a Jim, Johnny y Jesse por instigar el incumplimiento y que se le reintegren los costos legales.
"Una operación de bandera falsa"
La presentación describe el conflicto como una consecuencia directa de la sucesión de Jerry Buss, fallecido en 2013. "El Dr. Buss eligió a su hija, en lugar de a sus cuatro hijos, como su sucesora", argumentaron los abogados de Jeanie, y atribuyeron la ofensiva de sus hermanos a la dificultad para aceptar ese lugar en el futuro de la franquicia.
"El engaño, los 'votos' y las 'resoluciones' secretas compartidos con ESPN, en lugar de con su co-fideicomisario y hermana, tenían como objetivo forzar la mano de Jeanie", afirma la demanda.
El texto también califica la estrategia de los demandados como "su propia operación de bandera falsa" y sostiene que buscan presentarse como víctimas. En presentaciones anteriores, los hermanos habían señalado que la postura de Jeanie carece de fundamento y pidieron que se desestime la causa.
Conversaciones y próximo paso
Fuentes cercanas a la familia indicaron que hubo conversaciones para alcanzar un acuerdo entre las partes, aunque no trascendió cuánto se avanzó. La definición más importante, por ahora, queda en manos del tribunal: la audiencia del 8 de diciembre podría reordenar el futuro accionario de una de las franquicias más valiosas de la NBA.