Ford está evaluando su próxima generación de la F-150 en el desierto de Arizona. La prueba, realizada en los últimos días, expone al vehículo a temperaturas que superan los 45 °C en el aire y alcanzan más de 65 °C en la superficie de la pista.

Condiciones extremas de la prueba

El prototipo arrastra un dinamómetro que reproduce una carga de 4,5 toneladas mientras asciende pendientes pronunciadas. Durante el recorrido, el equipo de ingenieros registra datos mediante 500 sensores de calor, con el objetivo de medir la resistencia de los componentes bajo estrés térmico.

Preparación para el lanzamiento 2027

Estos ensayos forman parte de la fase final antes de que la camioneta llegue al mercado en 2027. La compañía busca confirmar que la nueva F-150 mantenga su desempeño y seguridad incluso en los entornos más duros, como los desiertos calurosos.

El proyecto, liderado por el área de desarrollo de vehículos de carga de Ford, continuará con pruebas adicionales en diferentes climas antes de la producción en serie.