Fire Emblem no nació como una superproducción: su primera entrega vio la luz en la Famicom, la consola que Nintendo lanzó en Japón antes de exportar el formato como NES. Tres décadas y media después, la franquicia de rol por turnos que desarrolla Intelligent Systems acumula más de 20 millones de juegos vendidos y un lugar propio al lado de Mario, Zelda, Donkey Kong y Pokémon en el catálogo de la compañía.
El año pasado la saga sumó un capítulo nuevo: Fire Emblem: Fortune's Weave, exclusivo de Switch 2, que llegó con buenas críticas de la prensa especializada y de los jugadores. Ese estreno funciona como excusa para repasar todos los títulos principales y ordenarlos de peor a mejor.
Una franquicia que tardó en cruzar el océano
El público occidental no pudo jugar Fire Emblem de forma oficial hasta 2003. Eso significa que las seis primeras entregas quedaron encerradas en el mercado japonés, un recorrido parecido al que tuvieron otras sagas de rol nipón como Final Fantasy y Dragon Quest.
Con Switch, la serie amplió su base de fans fuera de Asia gracias a remakes, clásicos disponibles en línea y el impulso de Three Houses. La expansión también se apoyó en el terreno móvil: Fire Emblem Heroes es el título de Nintendo para iOS y Android con más descargas.
Del fondo de la tabla a la cima
En el extremo más bajo del ranking aparece Fire Emblem Warriors (2017, 3DS y Switch), el primer cruce de la saga con el género musou. Lo desarrollaron Intelligent Systems junto a Omega Force y Team Ninja, los creadores de Dynasty Warriors, y el resultado quedó lejos de los mejores títulos tácticos de la serie. Su secuela espiritual, Fire Emblem Warriors: Three Hopes, corrió mejor suerte.
Más arriba asoman propuestas que dividieron aguas, como Fire Emblem Fates (2015, 3DS), que replicó el esquema de versiones enfrentadas al estilo Pokémon: Estirpe y Conquista, con una tercera ruta llamada Revelación. Sus batallas están entre las más recordadas de la franquicia, aunque el conjunto no alcanzó la altura de otras entregas.
También figura Fire Emblem: Thracia 776 (1999, SNES), el último juego de la saga para Super Nintendo y uno de los más singulares. Nunca se publicó en América ni en Europa y su historia transcurre en paralelo a la de Genealogy of the Holy War, sin ser una secuela directa.
Los elegidos de la comunidad
En la parte alta de la lista se ubican Fire Emblem: Three Houses, Fire Emblem: Path of Radiance, Fire Emblem: The Blazing Blade y Fire Emblem Awakening, títulos que consolidaron la fórmula de combates por turnos, historias de fantasía y una puesta en escena cada vez más ambiciosa.
El podio lo completan Fire Emblem: Fortune's Weave, la entrega más reciente, y Fire Emblem: Three Houses, considerada por buena parte de los aficionados como el punto más alto de la saga.
Para quien nunca jugó ninguno, el orden recomendado arranca por Fire Emblem Warriors, sigue con Fates y Thracia 776, y avanza hacia los títulos más celebrados. La idea es simple: empezar por lo más accesible y dejar lo mejor para el final, cuando el jugador ya domina las mecánicas del rol táctico.
Un legado que sigue creciendo
Con 35 años de historia, Fire Emblem pasó de ser una rareza japonesa a una de las franquicias de rol más reconocidas de Nintendo. El desembarco de Fortune's Weave en Switch 2 confirma que la saga sigue apostando por hardware nuevo y por historias que mezclan estrategia y fantasía.
Para los curiosos que quieran sumarse ahora, la buena noticia es que la mayoría de las entregas principales están disponibles en consolas actuales, ya sea en versión original o como remake.