El arranque de septiembre muestra indicios de menor presión sobre el tipo de cambio, según analistas privados que destacan una combinación de menores importaciones energéticas, ingresos del sector agropecuario y nuevas colocaciones de deuda como pilares para una posible estabilidad cambiaria este mes.
Reducción de la demanda energética
Con la temporada de mayor consumo de gas natural licuado y combustibles concluida, la necesidad de dólares para cubrir la energía disminuye. Esa caída alivia la presión sobre el Mercado Libre de Cambios y favorece el equilibrio entre oferta y demanda.
"Septiembre arranca con una menor presión cambiaria", señaló el equipo de Research del Banco Galicia.
Ingresos del agro y superávit de la cuenta corriente
Los precios internacionales de la soja y otros granos se mantienen fuertes, lo que mantiene esperanzas de que el sector agropecuario siga generando importantes liquidaciones de divisas. Además, el balance cambiario de julio mostró una cuenta corriente superavitaria de USD 413 millones por cuarto mes consecutivo, según IEB Research, reforzando la solidez del frente externo.
"El frente externo se mantiene sólido", indicó IEB Research.
Aporte de deuda y menor salida de dividendos
Empresas y provincias continúan colocando deuda en dólares, aportando recursos al mercado cambiario; los analistas anticipan que este flujo podría intensificarse en las próximas semanas. Asimismo, la provincia de Buenos Aires ya canceló USD 390 millones de intereses y capital de sus bonos en dólares, reduciendo una fuente de demanda de divisas. La combinación de menor salida por dividendos y una posible desaceleración del turismo privado completa el escenario de menor presión cambiaria.
En conjunto, estos elementos apuntan a un mes con condiciones más favorables para mantener la calma en el tipo de cambio.