Fabiana Liuzzi, ex‑vedette, comunicó que su hijo Antonio, de 12 años, nacido prematuramente a los 6 meses y medio, ha retomado la marcha en la clínica Manes, mostrando una mejoría que ella describió como "volver a ser el Tony de siempre".

Un inicio crítico

El pequeño llegó al mundo en 2011 después de una gestación muy corta, lo que implicó una larga estancia en neonatología. Con el paso del tiempo, los médicos identificaron una lesión en el hemisferio izquierdo, diagnosticada como encefalopatía crónica no evolutiva (ECNE), condición que dificulta su habla y la estabilidad al sentarse.

Tratamiento y progreso

A lo largo de los últimos doce años, la familia recurrió a diversas terapias y a la atención de la clínica Manes. Fabiana señaló que hoy "lo veo correr por los pasillos y sonreír como siempre". Además, reveló que Antonio tuvo un gemelo que no llegó a nacer, un hecho que marcó profundamente su historia.

Aprendizajes y críticas

Un neurólogo le recomendó a la madre que no comparara a su hijo con otros niños, sino "con él mismo". Liuzzi adoptó esa guía y la repite como base de su crianza. No obstante, denunció la falta de sensibilidad de algunos profesionales: > "Dentro de muchos profesionales hay mucha falta de humanidad", afirmó.

Perspectivas

Con la combinación de la atención especializada y la intuición materna que, según ella, "nunca la ha defraudado", Antonio continúa avanzando. Fabiana espera que su relato ayude a visibilizar la necesidad de un acompañamiento integral para niños con diagnósticos similares.